Actions

Work Header

La Primavera Del Conejo Y El Invierno Del Dragon

Summary:

La historia de la emperatriz Wei y el general Lan es un relato bastante conocido en la dinastía Lan y que se esparció por todo ZhongGuo poco después de los hechos, reproduciendose una interpretación tras otra con el paso de los años, retorciendola hasta el final.

Pero la verdad y la ficción tras el relato puede ser muy diferente, por eso surge la duda sobre la supuesta infidelidad de la emperatriz Wei con el hermano del emperador, pues la mitad de la dinastía creen que esta ocurrió porque Wei Wuxian no amaba a Lan XiChen y anhelaba a Lan WangJi, aunque los que presenciaron su relación afirman el amor mutuo y todo fue una orquesta de engaños y mentiras de viejos enemigos para que la enigmática concubina Wen llegara al palacio imperial.

Notes:

Saludos queridos lectores, antes de iniciar esta historia me gustaría brindar una pequeña información de esta historia de que empezó a escribirse hace casi un año en el que caí como lectora de los fics XiXian sin enfocarse en algún tipo de traición a Lan Zhan, más porno que trama y mucho menos compartir a Wei Ying, algo que existe muy poco para mi gusto.

"La Primavera Del Conejo Y El Invierno Del Dragón" es una carta de amor a ese ship poco conocido y poco explorado de una manera profunda, pero sobretodo porque me pique mucho con la dinámica de la pareja.

Espero les guste, puedan comentar, compartir o dar su voto si les gusta o no la historia, besos y saludos la escritora de medianoche.

Chapter 1: Interludio

Chapter Text

¿Alguna vez has escuchado el relato de la emperatriz Wei y el general Lan?

¿No?

No te preocupes, eres demasiado joven y quizás tu madre es una de las tantas personas que no ven el relato como una historia de amor, sino como una de traición a la dinastía Lan y por eso no es necesario ser contada.

Aun así, por favor siéntate, se nota que quieres escucharla, te serviré algo de té con algunos dulces.

Y si te preocupas por tu madre y padre, no temas, yo tomaré la responsabilidad por robar tu tiempo, aunque se que tienes, ya que tu madre todavía no te llama para cumplir con tus deberes ahora que estas deambulando por aquí.

Creo que para empezar es importante decirte que este relato no es muy viejo, tiene unos trece años aproximadamente y ha sido tan popular entre nosotros la gente común, y por lo que tengo entendido entre los nobles que evitan hablar de ella en la corte por la delicadeza del asunto con el emperador y su hijo al hablar de su cónyuge y madre respectivamente, mismo caso con el general que es hermano y tío.

Por supuesto, el emperador tiene conocimiento del relato, pero no le importa que se esparza fuera de las paredes del palacio siempre qué no esté al alcance de sus oídos, porque muchos suponen que así mantiene viva la existencia de las dos personas que amaba a pesar de todo, pero aun así él asesinó.

También está el hecho de que la gente piensa que toda la tragedia empezó hace uno o dos años antes del final que todos conocemos, pero no es así, porque el relato más fiel que a mi me contó una sirvienta que vivió en la Ciudad de los Cielos, esto empezó desde que ellos eran muy jóvenes, casi como a sus ocho años de la emperatriz Wei.

Ella incluso dijo que era agradable recordar el periodo de tiempo en el que el emperador y el general Lan eran conocidos como los jades gemelos de la dinastía y ambos se adoraban como los hermanos que eran antes de que su relación se destruyera por la traición del segundo hermano.

Pero como te decía, ellos tres se conocieron muy jóvenes, y no les creas cuando te dicen que el general fue el primero en conocer a la emperatriz o que fue el emperador el primero en vez de su hermano.

No, ellos lo conocieron al mismo tiempo, pero eso si, uno se adelantó a otro en convivir con la futura emperatriz de la que nadie más que sus majestades pueden decir si en ese entonces fue amor a primera vista como le ocurrió a su padre con la emperatriz Zhen o simplemente ambos se enamoraron con el tiempo de él.

Sin embargo, para ese entonces el emperador ni siquiera había obtenido su título como Zewu-Jun, solo era el primer heredero de la dinastía Lan, Lan XiChen; aunque la gente común y los sirvientes siempre lo hemos llamado el príncipe de Chuntian por su actitud cálida y amable.

Por otro lado, el general HanGuang-Jun que fue el menor por cinco años, pero ligeramente mayor que la emperatriz, aún era el amado hermano menor del emperador y todos lo conocían por ser el segundo heredero, Lan WangJi, el príncipe de Dongtian por su actitud gélida y distante.

Y finalmente la emperatriz Wei que en ese entonces ni siquiera era emperatriz, ni soltero a ser elegible como esposo del emperador y mucho menos obtenía su título como Yiling Laozu entre las filas militares al ejecutar la Masacre Sin Noche contra los opositores de los Lan. En ese momento solo era el hijo único del general Wei y la intelectual SanRen, Wei Wuxian, de los que muy pocos en ese entonces sabían su condición como zaiti.

Ahora que ya sabes los nombres de quienes te hablaré sin que solo te diga los títulos de emperador, emperatriz y general, comenzaré con el inicio del que muchos llaman el final para la emperatriz Wei, ya que esta historia comienza con la primera gran tragedia de la dinastía Lan de estos últimos treinta años, la muerte de la anterior emperatriz, Wu Liazng.

 

Chapter 2: Capítulo Uno: El Inicio De Todo

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Wu Liazng murió, esa fueron las palabras que se repetían de boca en boca sobre la emperatriz de la dinastía Lan, la cual al fin pereció a causa de una enfermedad que ni los mejores sanadores de ZhongGuo pudieron curar.

Aquello resultaba en un hecho algo lamentable para todo el imperio dado el amor que este le tenía a la llamada por los nobles y la gente común, la emperatriz Zhen, la cual solamente los nobles podían ir a ver y despedir contrario a la gente común que solo se podía limitar a usar la faja de sus túnicas en color blanco o llorar en dirección al palacio para indicar su luto.

Lan Yueliang o mejor conocido como el emperador QingHeng-Jun estaba destrozado, pues después de dieciséis años de matrimonio y veinte conociendo a su esposa que finalmente había perdido ante aquella enfermedad extraña que destrozó completamente la imagen de la mujer que realidad nadie fuera de las puertas de la Ciudad de los Cielos sabían el estado con el que la emperatriz fue enterrada, solo las pocas sirvientas a su cargo, su cuñado, esposo e hijos vieron como la piel blanca se volvía cada vez más cetrina y enferma; los ojos de miradas cálidas y amables que ocasionalmente oscilaba en travesura y burla a sus familiares se veían cada vez más cansados debajo de las ojeras que no podrían engañar a nadie sobre su delicado estado de salud que se demostraba en mayor medida en su cuerpo antes hermoso y fuerte de cultivadora, y a uno tan frágil que los huesos parecían estar solo cubiertos por una capa de piel que los enmarcaban cada vez que ella tosía o reía demasiado.

Los primeros días para la familia Lan, especialmente la del emperador y sus herederos, fueron los más duros, pues después de cuidar arduamente a la emperatriz postrada en la cama, esta al final dio su último respiro, algo sumamente doloroso para los más jóvenes de la familia Lan que pudieron presenciar sus últimas palabras antes de que se empezara a cubrir los espejos y estatuas de la Ciudad de los Cielos que abrió sus puertas a externos en el tercer día de los siete para velar el cuerpo de la emperatriz fallecida, lo cual atrajo muchos murmullos y rumores entre todos los encargados de los ministerios, los concejales y líderes de tierras designadas por el emperador.

Cuando estos vieron la tristeza de su emperador y los más jóvenes, Lan Qiren escuchaba perfectamente las palabras “debilidad”, “caída imperial” o “desgracia” de sus supuestos fieles adeptos, algo por lo que no evitaba fruncir el ceño al escucharlos.  

El hermano menor del emperador no era tonto ante la ilusión de una supuesta lealtad al imperio por todos estos miembros importantes del imperio, ya que seguían teniendo muchos opositores, especialmente desde la era del terror de Lan Yi, pero no por eso el permitiría que los susurros más claros y descarados como los de Jin GuangShan, siguieran siendo difundidos.

Lan Qiren al despedir junto a toda su familia a los últimos miembros importantes de su corte imperial, no evitó dirigirse a su hermano con enfado.

—Siéntate derecho y levanta la mirada LongDan.

—Jilu. —respondió Lan Yueliang con cansancio e incrédulo a Lan Qiren por el repentino regaño usando su nombre de pila.

—Nada de Jilu, LongDan, siéntate derecho y levanta la barbilla, eso también va para ustedes dos. —indicó a Lan Zhan y Lan Huan. —No pueden demostrar debilidad ante el imperio, especialmente con esta gente.

—Duele. —escuchó Lan Qiren el murmuro de Lan Zhan que bajo las mangas de sus túnicas negras de luto por ser un menor de edad junto a su hermano, apretaba la figura de jade de un conejo.

—Duele, lo sé, pero encierra tu dolor y canalízalo para demostrar fuerza ante aquellos que quieran vernos destruidos. —explicó severo Lan Qiren. —No podemos dejar que nuestra dinastía caiga por un solo signo de debilidad y eso debes recordarlo de tus lecciones como heredero LongDan, tu también A-Huan.

» Lan Yi que no fue perfecta y es la más cuestionable de nuestra línea imperial, pero fue la que más mantuvo en alto la frente sin importar todas las críticas de la corte al ser un emperador femenino y todas las tragedias que la rodearon.

—Lo sabemos, pero no somos ella Jilu, A-Huan y A-Zhan perdieron a su madre y yo a mi esposa.

—Basta. —ordenó severo sabiendo que había gente escuchando atentamente su conversación fingiendo no hacerlo al mismo tiempo que él empezaba a ver los indicios de lágrimas en el hombre al que decidió volver a hablar más duramente. —Ya te dijo nuestro padre, se fuerte y si quieres honrar a tu esposa no dejes que sus esfuerzos por mejorar el imperio se vayan a la basura porque llegaron opositores a cambiar nuestro imperio. Deja de lloriquear por tu esposa y se un emperador Lan.

Lan Yueliang iba a apelar las palabras de su hermano, pero la apertura de las puertas del salón de la Camelia lo callaron al mismo tiempo que dejaron entrar el viento frío del invierno, donde dos personas adultas de blanco y un menor se mostraban en la entrada en la que entregaban a los sirvientes las capas gruesas de abrigo para el Invierno cubiertas de nieve.

—No puede ser. —se quejó Lan Qiren al ver de quienes se trataban.

—Madam Wei, Wei-xiansheng junto a su heredero se presentan ante el emperador Lan. —dijo en voz alta el sirviente haciendo que todos en el salón se centraran en la pequeña familia.

La mujer al escuchar el título dejó de murmurar a su esposo e hizo una reverencia que su familia imitó, mientras que BaoShan SanRen, la mujer cuyo albinismo la hacía identificable entre todos los presentes, soltaba un ruido de disgusto al ver a su pupila e hija llegar tarde a un evento tan importante, donde a unos pocos les parecía divertido y otros una burla que merecía una pena por tal falta de respeto al emperador.

—Mil años de vida al emperador. —dijeron los tres entre su reverencia digna.

Al levantarse la mujer conocida más por su título en el imperio como BaoShan, Cangse SanRen le dio un para nada discreto codazo en las costillas a su esposo que no hizo gesto alguno ante el golpe, pero al acercarse le dijo algo en un tono tan bajo que parecía no haber dicho nada, aunque la movilidad de sus labios contradecía aquello, contrario a la mujer que se escuchaba más claro a pesar de susurrar.

—Habla por los tres, ChangZe. Tienes más experiencia lidiando con su majestad, por favor no dejes a tu pobre esposa lidiar con esto. —fingió suplica Cangse Sanren mientras caminaban hacia la familia imperial.

—Y yo te dije que no perdieras el tiempo buscando algo que no se puede brindar en estas circunstancias. —fue la respuesta silenciosa que solo el niño entre los tres escuchó mientras seguía a ambos adultos.

—¡Por favor, por favor!, habla querido esposo, aunque sea hazlo para que A-Ying no pierda cara, no le puedes decir no a esta hermosa carita, ¿verdad? —dijo mirando al menor que miraba a su padre con sus ojos grises al igual que los de él, solo que con las pestañas largas de su madre.

Wei ChangZe al ver a Wei Ying que parecia no entender nada de lo que habla su madre, terminó asintiendo cuando al fin llegaron ante el emperador e hizo una tercera reverencia que su familia imitó, mientras la mujer sonreía orgullosa por la acción.

—Su majestad Lan Yueliang, lamentamos la tardanza, no se volverá a repetir tal suceso y nos arrodillaremos el tiempo necesario frente a su esposa pidiendo su perdón por la falta de respeto presentada.

—Bien dicho. —codeo CangSe SanRen a Wei ChangZe que la miro ceñudo al igual que Lan Qiren que quería gritarle que se comportara, pero la mano de su hermano lo silenció por primera vez en el día.

—Wei-xiansheng agradezco el gesto y perdono el agravio, por favor levántense. —indicó a los tres que se sentaron correctamente.

—Lo lamento Yueliang, fue culpa mía que mi familia se retrasara. —explicó en un tono mucho más bajo que el anterior CangSe Sanren al ser familiar con el viejo amigo de la familia Wei para que así los miembros imperiales solo la escucharan a ella. 

—Deberías mujer tonta e imprudente, ¿a caso tu maestra no...

—Modérate, Qiren. —regañó Lan Yueliang mirándolo de manera seria. —Madam Wei no se preocupe y gracias por la aclaración, Wei-xiansheng gracias por su cortesía.

—Agradecemos su comprensión y lamentamos profundamente su pérdida, esperemos que su pérdida sea la última y tengan buena salud y una larga vida a usted y sus herederos. —declaró seriamente Wei ChangZe, mientras el hijo del matrimonio Wei miraba a su padre con admiración hasta que recibió un asentimiento que lo hizo saltar en su lugar para sucesivamente sacar de sus pequeñas mangas un paquete envuelto en suaves sedas que era el motivo de su retraso.

—Emperador Yueliang, lamento su pérdida y que su vida sea larga y… pro… prospera para usted y su familia. Acepte este regalo de buena fe. —dijo nervioso Wei Ying por la mirada dorada del emperador.

Lan Yueliang escuchó el sonido de arrumaco de CangSe SanRen que se contenía de abrazar a su hijo en ese mismo momento, mientras Wei ChangZe asentía orgulloso por su discurso.

—Es más educado de lo que debería ser un hijo de CangSe SanRen. —opinó Lan Qiren viendo al menor que se encogió en su lugar.

Lan Yueliang miró a Lan Huan y este aceptó el regalo de condolencias de las pequeñas manos del niño que le sonrió y por simple cortesía el joven heredero se la regresó sin el verdadero sentimiento.

—¡Te va a gustar era de tu a-niang! —dijo feliz Wei Ying sorprendiendo a los Lan por tal declaración que pico sus manos en curiosidad por el contenido de tal paquete.

—A-Ying recuerdas lo que te dije sobre el regalo, es secreto. —dijo CangSe SanRen a su hijo guiñando un ojo en confidencia que asintió al recordar esa condición para entregar el regalo, por lo que se paro recto haciendo reír a la mujer. —A-Ying arruino parte de la sorpresa sobre este nada adecuado presente en esta situación, pero, creo que es justo que vuelva a su legítima familia. —dijo suavemente la mujer recordando a la emperatriz Zhen que fue su compañera de estudio y amiga.

—Te lo agradezco, a ti también Wei Ying. —declaró Lan Yueliang viendo como Lan Huan apretaba ligeramente el paquete temiendo a que desapareciera, pero aún así se lo pasó a Lan Zhan que no dijo nada al ver al otro infante que recibió el mismo tipo de sonrisa que le dio a su hermano, pero el respondió mirando a otro lado como si no lo hubiera visto.

Los Wei mayores vieron eso con diversión, pero los dos no dijeron nada por el intercambio y volvieron a reverenciar para finalmente dirigirse a rezar a la emperatriz fallecida.

Con ese último intercambio por fin pudieron continuarse los ritos funerarios de manera correcta para que el alma de Wu Liazng descansará en paz y reencarnara sin problema, por lo que se levantaron y empezaron a moverse por todo el salón hablando con los invitados.

En un principio tanto Lan Zhan como Lan Huan iban juntos con su padre y tío, pero pronto se separaron al irse uno con su tío y el otro con su padre, ya que uno era el siguiente emperador y necesitaba aprender más del comportamiento de su progenitor que se movía por todo el salón hablando ya fuera con los Yu, Jiang, Jin, Feng, entre otros.

Lan Zhan por su parte acompañó a su tío sin rechistar al aburrimiento de cada discurso que para un niño de ocho años al que no le hacían caso y otros niños que venían con sus respectivas familias no se interesaban en siquiera hablarle, solo lo observaban con aquellos ojos críticos que posiblemente sus familias les pidieron tener sobre la familia imperial.

—Tío. —habló Lan Zhan llamando la atención de Lan Qiren que bajo su mirada para mirarle. —Este puede retirarse a velar a su madre.

Lan Qiren iba a negarse de manera inmediata, pero al observar al niño a los ojos tristes y desesperados por alejarse del ambiente, el sentimiento de culpa empezó a albergarle, por lo que suspiró y asintió.

—Vela por tu madre antes de que se vaya.

—Este agradece. —dijo antes de caminar tranquilamente hacia la zona donde el ataúd estaba solo al igual que los cojines donde la gente rezaba.

Lan Zhan sabía muy poco de la gente a su alrededor y como se manejan los rituales funerarios, ya que nunca había asistido a uno por la poca posibilidad de que un cultivador muriera dado el lento proceso de envejecimiento dependiendo que tan fuerte fuera la persona. Sin embargo, él se sentía algo receloso ante las demás personas que ignoraban a su madre a la que tantos profesaban adorar, pero ahora parecían no importarle que aunque su alma ya no estuviera con ellos su cuerpo si lo estaba estuvieran sugiriendo que debía ver una nueva emperatriz o al menos una concubina para hacerse cargo de sus actividades, por lo que debía elegirse a alguna joven de las familias de los nobles presentes como lo han hecho otros ministros como lo hizo Wen Rouhan con su concubina tras la muerte de su esposa.

Lan Zhan, a pesar de pequeño no evitó pensar que era terrible de siquiera sugerirlo y ver a las mujeres que intentaban aunque sea hablarle para ganar atención que su padre no deseaba por el dolor punzante que compartía con él y su hermano, las ignoró y las miró con desprecio, si hubo miradas dirigidas a él de enojo o de curiosidad en su andar cuando se encaminó hasta el el ataúd de su madre, no le importó.

Lan Zhan miró con la garganta oprimida el ataúd de intrincados diseños de dragones y flores de metal entre el cuerpo de madera, deseando que este dejara de existir o que dejara de tener el cuerpo de su madre a la que extrañaba demasiado por el simple hecho de que entre todo el mundo, ella no lo ignoraba y a su hermano lo hacía sentir como el mismo en vez de futuro emperador de la dinastía Lan.

Lan Zhan estaba tan centrado en su tristeza y anhelo por la figura de la emperatriz fallecida que no vio el momento en que alguien se sentó a su lado y solo cuando sintió el pequeño tirón a su túnica finalmente vio a su acompañante.

El hijo de los Wei.

—Hola, ¿por qué estás solo?, ¿no deberías estar con el emperador y tu hermano? —preguntó Wei Ying sentándose en el cojín de rezo viendo el ataúd sin recibir respuesta, algo que no desalentó al otro pequeño. —¿Extrañas a tu a-niang?

Lan Zhan no conocía al hijo del general Wei hasta el día de hoy, pero demasiado rápido se ganó cierto descontento con su actitud alegre en un momento tan lúgubre en su vida, por lo que no evitó fruncir el ceño, se suponía que el estaría solo no acompañado por nadie más que podría fingir interés por su madre, por lo que decidió ignorarlo y sin prestar atención a Wei Ying.

—No hablas mucho, ¿verdad? No te preocupes por hacerlo, mi a-niang dice que hablo tanto como ella, por eso mi laolao la esta regañando ahora. Mi a-niang dijo que podía venir aquí contigo mientras la regañaban, ella dijo que parecía que necesitabas un amigo. —explicó Wei Ying señalando donde estaban las SanRen y el Wei, haciendo que Lan Zhan por mera curiosidad de saber si aquello era verdad o una escusa para acercarse de manera deshonesta, mirara detrás del niño donde una mujer albina le hablaba de manera tan severa a CangSe SanRen, que por un momento Lan Zhan sintió que la mujer era igual de severa que su tío.

 —¿Y cómo te llamas no he escuchado tu nombre desde que llegue aquí además de su alteza?, yo me llamó Wei Ying, pero aun no tengo nombre de cortesía como mi a-die, a-niang o laolao. Mi laolao dice que va a elegir mi nombre de cortesía si no le gusta el que elija mi a-die con mi nainai.

Lan Zhan iba a decir que el otro niño se callara porque no quería hablar con él, solo que la voz tras sus espaldas detuvo la posible orden.

—A-Zhan. —llamó la voz de Lan Huan que miró a Wei Ying con sorpresa antes de hacer una suave reverencia que el Wei imitó sentado. —Wei-gongzi

—Su majestad.

Lan XiChen al escuchar la forma de dirigirse del más joven de los Wei con él, no evitó mostrar una sonrisa demasiado pequeña, pues el padre del menor se dirigía de la misma manera con su padre y seguramente el más joven intentaba imitarlo, pues su padre explicó que siempre que su hijo estaba con el general Wei estaba pegado a su pierna.

—No es necesario que no me llames así, todavía no tengo el título de emperador.

—Pero mi padre dijo que correcto dirigirme como su majestad o su alteza. —explicó Wei Ying frunciendo el ceño mirando sus manos entre sus túnicas blancas al creer que su padre estaba mal.

—Oh no, no, su padre se dirige de la manera correcta Wei-gongzi, pero mi hermano también es heredero, y usaría el mismo título de su majestad, lo que haría complicado dirigirse a uno en específico si estamos todos juntos. —explicó Lan Huan viendo como su hermano lo miraba seriamente pidiendo que aleje al hijo de los Wei de él, algo que le divirtió por la manera tan reservada que tenia de ser su pequeño hermano, además de que no le gustaba que la gente se colgará de él para socializar, pero eso era porque era demasiado tímido y por mala fortuna no ha encontrado a alguien que le agrade lo suficiente para sentir que debe seguir conviviendo con ellos.

—Explicado eso, ¿puedo sentarme con ustedes? —preguntó antes de sentir el tirón de su túnica.

—Hermano. —llamó Lan Zhan queriendo irse, pero Lan Huan decidió sentarse haciéndole compañía a su madre y hermano con el hijo de los Wei que era mejor compañía de lo que han sido otras personas del salón con sus comentarios desagradables ocultos tras el sentimiento piadoso.

—Pero mi a-die dijo que hay que respetar al emperador y su familia, no puedo dirigirme así. —habló Wei Ying sin importarle que realmente el heredero del imperio se sentará a su lado dejándolo entre ambos. —Que tal Lan dianxia y Lan er-dianxia, o Lan wangzi y Lan er-wangzi.

—Suena bien, ¿no es así didi? —preguntó Lan Huan a su hermano que frunció el ceño y miró a otro lado disgustado generando una risa nerviosa en el mayor. —Está de acuerdo, puedes usar el que más te parezca cómodo.

Wei Ying pareció pensarlo un momento con las manos dentro de sus mangas amplias de su túnica.

—¡Lan wangzi! —declaró convencido sorprendiendo a ambos Lan por el cambio abrupto de volumen. —Pero aún no se sus nombres. —dijo Wei Ying moviéndose sobre el cojín mirando a ambos hermanos.

—Si eso es así, nosotros no...

—Wei Ying. —pronuncio suavemente Lan Zhan.

—¡Hablaste!, que linda voz tienes. —exclamó un poco más alto Wei Ying haciendo que las orejas de Lan Zhan se pusieran rojas desviando la mirada avergonzado por el halago.

—Correcto, un gusto Wei-gongzi, mi nombre es Lan Huan y mi hermano es Lan Zhan, ambos todavía no tenemos nombres de cortesía.

—¡Como yo! —dijo feliz. —¿Cuantos años tienen?, yo tengo siete, por eso todavía no puedo entrar a los entrenamientos con espada.

—Trece años y yo ya práctico con la espada. —añadió inseguro Lan XiChen de que aquello fuera del interés del menor.

—Yo también quiero practicar con espada, quiero ser general como mi a-die. ¿Y tu Lan er-wangzi? —preguntó Wei Ying ladeando el rostro para mirar a Lan Zhan que pensó no iban a prestarle atención.

Lan Zhan miró a Lan Huan que lo alentaba con la mirada a hablar, mientras Wei Ying le miraba paciente por su respuesta.

—Ocho y empezarán mis prácticas.

—Mmm, entonces soy el más pequeño. —reflexionó Wei Ying. —¡Espero que mi cumpleaños llegue pronto!, así podre practicar con Lan wangzi y Lan er-wangzi.

Tanto como Lan XiChen como Lan Zhan se miraron, pues sabían que de entre ellos, el único que ocasionalmente iba a practicar con el resto de futuros soldados era Lan Zhan por el rubro de edades. Además, Lan Huan tenía un entrenamiento adicional aparte por ser el heredero al trono. Por ello, coincidir algún día en práctica con espada los tres parecía imposible.

—Me temo…me temo Wei-gongzi que mi práctica con espada nunca concordará con la suya, quizás mi hermano un tiempo lo hará, pero no será por mucho.

—Haré lo posible, pero puedo hacerlo antes si se lo pido a a-die cuando el venga al palacio y jugaremos o practicaremos espada, eso hacen los amigos. —dijo Wei Ying con una gran sonrisa y sorprendiendo a ambos herederos que no se esperaron esa respuesta.

—¿Amigos? —dijo incrédulo Lan Zhan.

—¡Sí, Lan er-wangzi, amigos, seamos amigos!

Los dos Lan se quedaron callados y al ver eso Wei Ying empezó a decaer en su sonrisa.

—¿O no quieren ser mis amigos?

—¡No! —exclamó Lan Huan sorprendiendo a los dos más jóvenes. —Lamento la exclamación de mi respuesta Wei-gongzi, pero sus padres no lo obligaron a esto. Yo…bueno mi fuqin y el suyo son amigos y si el suyo le impuso su deseo de que…

—Mi a-niang me sugirió venir con Lan er-wangzi, mientras mi laolao la regaña. —señaló a los tres adultos nuevamente donde saludo a Wei ChangZe que se sobaba las sienes ante la charla entre las SanRen y al verlo le dio una sonrisa muy poco común de ver en el hombre. —Yo quiero ser su amigo. —declaró volteando a enfrente, mirando la tumba de la emperatriz como si le prometiera que decía la verdad.

Lan Zhan miró el conejo de jade entre sus manos y luego a Lan Huan que por primera vez coincidía con su hermano en su reserva con respecto a este ofrecimiento de amistad que nunca habían obtenido de manera tan directa, porque a pesar de que Lan Huan tenía algo que a él le gustaba decir  que era una amistad con Nie Lee, la declaración de amigos aun no estaba en boca de ambos que seguían llamándose compañeros en sus entrenamientos y eso estaba bien.

O eso cree, pues Lan Qiren siempre les había inculcado que las amistades como herederos imperiales no eran importantes, sino tener adeptos fieles y aliados fuertes dadas sus posiciones reales que podían formar alianzas beneficiosas.

Al pensar lo último Lan Huan reconoció que una amistad con Wei Ying era un beneficio fuerte porque debía recordarse que el menor era el único heredero directo de la línea sanguínea Wei de guerreros yin y Shan de los intelectuales SanRen. Solo que más allá de verlo como un benéfico, Lan Huan no evitaba la tentación de entablar amistad con alguien, especialmente porque la declaración era tan sincera, algo que muchas veces hacia falta entre la gente dentro de la Ciudad de los Cielos que no se apegaban del todo a las reglas existentes del palacio.

—Yo…yo también lo deseo… me gustaría que entabláramos amistad Wei-gongzi. —mencionó avergonzado Lan Huan por expresar sus deseos a un tercero.

—¿¡En serio!? —chillo demasiado feliz Wei Ying que se dirigió poco después a Lan Zhan. —¿Seamos amigos Lan er-wangzi?

Lan Zhan dudo poco en esta ocasión ante la permisiva de su hermano.

—Mn. —respondió antes de alarmarse por el tacto en su mano por parte de Wei Ying que hizo lo mismo con el sorprendido Lan Huan que observó como su hermano se quería alejar del tacto ajeno, pero el agarre era fuerte en Wei Ying.

—Ahm, Wei-gongzi, mi hermano…

—Gracias por querer ser mis amigos. —interrumpió Wei Ying a Lan Huan y detuvo la inquietud de Lan Zhan al ver la sonrisa suave en el rostro del menor que siempre convivía con diferentes niños que venían y se iban sin quedarse como figuras amigas, sino como pasajeras, donde sus primos los Jiang no contaban, ya que eran familia y porque casi no iba con ellos por Madam Yu.

Wei Ying apretó ambas manos y volvió a susurrar un gracias que recibió un apretón de regreso por el par de Lan.

—No, gracias a ti Wei-gongzi. —dijeron ambos herederos.

—¡Llámenme Wei Ying, Lan wangzi, er-wangzi! Y tú… —señaló a Lan Zhan. —habla más conmigo, los amigos hablan mucho entre ellos.

La suave risa de Lan Huan y una mirada reprobatoria de Lan Zhan a este, fue suficiente para que los dos herederos después de tanto tiempo inundados en la tristeza y melancolía frente a su madre, sin importar que ya estuviera muerta, al fin se vieran ligeramente felices.

 

“La muerte de la emperatriz Zhen fue un evento lamentable para la familia imperial Lan, pero eso también dio lugar para el inicio de las relaciones más importantes de ZhongGuo en años venideros.

Ya que a partir de ese tercer día desde que murió la emperatriz Zhen, los sirvientes concordaron que Wei Wuxian  durante el periodo de luto una vez que llegaba con sus padres, no se alejo de los herederos que aceptaron su presencia con gusto, aunque al inicio Lan WangJi fue reticente término cediendo a la amistad de Wei Wuxian.

Y si te preguntas ¿qué es lo que era el regalo de Madam Wei a la familia imperial porque pertenecía a la emperatriz Zhen?, no ansíes tan rápido la respuesta, porque lo sabrás más adelante.

Lo que si te puedo decir que esa amistad llamó la atención del emperador QingHeng-Jun que solicito la visita del menor Wei para jugar y sucesivamente ignorar el periodo de edad para empezar a entrenar  la espada que el mismo general Wei impartirá a los tres menores con tal de que los jóvenes se vieran mucho más seguido.

Buenas o malas intenciones, mucha gente no concuerda, pero lo que si te puedo decir que con los años el emperador QingHen-Jun vio esa amistad como algo importante para sus hijos y el imperio, por eso unos años después de ese día, en una primavera le hizo una propuesta a su general, pero no como un emperador a su general, sino como cabezas de sus familias siendo solo Lan LongDan y Wei ShengYin”.

Notes:

Notas bonitas y curiosas, no es cierto, pero si hay datos en este capítulo.
QingHeng-Jun es el titulo de emperador, pero sus nombres es Lan LongDan de nacimiento y Yueliang de cortesía.
Lan Qiren todavía no aparece su título, pero lo sabrán después su nombre de nacimiento es Jilu.
Tanto CangSe SanRen y BaoShan SanRen sus títulos son reconocidos por el imperio como SanRen, pero sus nombres de cortesía son CangSe y BaoShan, sus nombres reales todavía no aparecen, pero su apellido es Shan.
Y aunque es poco común que mujeres tengan nombres de cortesía o títulos porque normalmente solo se brindaba a hombres, aunque si había mujeres con este, pero muy pocas si lo tenían, un ejemplo de esto es lla novela donde no se tratan los nombres de cortesía en mujeres excepto en la madre de Wei Ying cuyo nombre real puede que si sea CangSe porque había visto por ahí que SanRen es un título, pues hay que recordar que los orientales primero posiciona el apellido y luego su nombre, siendo el caso contrario de nosotros los occidentales. Pero más allá de eso otro título a una mujer cultivadora es la Araña Violeta, Yu ZiYuan aunque Madam Jin no se sabe y otros de los poco y pobres personajes femeninos no cuentan con otro nombre o título.
Nie Lee es Nie Mingjue, donde el primero sería el de nacimiento y el que conocemos cortesía
Por último pero no menos importante Wei ChangZe es su nombre de cortesía, mientras que ShengYin es su nombre de nacimiento, su título como general aun no aparece, pero lo hará.
Otro detalle a tratar es la ropa funeraria, yo se que siempre se dice que la ropa funeraria es blanca en oriente, pero al investigar halle que en China también usan el negro los niños y dependiendo el grado familiar de estos pueden usar otro color mientras que el resto es de blanco por eso Wei Ying en el funeral de la madre de Lan Zhan usaría blanco.
Y finalmente la historia es leída con normalidad pero las secciones con un margen en el texto es la persona que nos cuenta la historia.
En fin, besos y saludos la escritora de medianoche.

Chapter 3: Capítulo 2: Emociones Complicadas y Caminos opcionales

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Como una corriente de viento feroz que arrasaba con todo a su paso, la sirvienta exclamó asombrada al sentir el movimiento de los tres infantes a su costado, los cuales estaban corriendo por los pasillos del palacio en el que estaba prohibido correr, aunque sabiendo de quienes se trataban, sabía que siempre serian una excepción, especialmente en estos días específicos como este, ya que la risa alegre del más joven de los tres niños y el cual era perseguido por los dos mayores donde el más joven de los hermanos Lan se notaba disgustado.

La sirvienta sabía que día era y que hora exacta, por lo que no se sorprendería de que en unos instantes de ver a sus jóvenes amos corriendo detrás del hijo del general Wei, aparecería Lan Qiren con el ceño fruncido y hablando con un tono de disgusto sobre el comportamiento de los niños, los cuales no se comportaba así y todo era culpa del hijo del general Wei, aunque ella sentía que era mejor así porque no había vuelto a ver tan felices a los jóvenes Lan desde que su madre, la emperatriz Zhen había fallecido.

La sirvienta  ajusto su agarre en la canasta llena de sábanas limpias y negó con su cabeza al pensar en el rígido e inamovible  consejero y hermano del emperador que debería de estar feliz por la felicidad de sus sobrinos y no disgustado porque estos rompieran un poco las reglas. Sin embargo, cuando doblo la esquina se sorprendió por ver a Wei ChangZe junto a Lan Yueliang.

—¡Larga vida al emperador! —exclamó bajando su mirada y reverenciando al hombre teniendo cuidado a que no se le cayera nada de lo que traía en brazos.

—Señorita Hua, no es necesaria su reverencia, puede alzar la cabeza. —saludó Lan Yueliang que la reverencio a la joven con el grado de inclinación correcto entre un inferior y un superior, siendo diferente la reverencia por parte del silencioso Wei que avergonzó a la joven sirvienta Hua.

—Mi emperador, general Wei, ¿qué puede hacer esta humilde por ustedes? —preguntó tranquilamente sin mirar a ambos hombres.

—No hay ninguna petición por el momento más que indicar el camino por el que se han dirigido sus jóvenes amos y su compañero de juegos.

—Por supuesto emperador QingHeng-Jun, los jóvenes amos y Wei-gongzi se dirigieron al ala oeste.

—Gracias por su información, puede retirarse y seguir con sus deberes.

La sirvienta asintió y no vio prisa en el par de hombres que iban caminando a la par, para la sirvienta era una imagen particular, ya que el emperador iba de blanco con detalles plateados casi imperceptible, los cuales aun demostraban su perpetuo luto, mientras que el general Wei iba de túnicas negras con distintivos rojos.

La sirvienta quería saber que pasaba entre ambos hombres que hablaban con calma con la clara intención de seguir a los niños, pero ella no podía ser entrometida con el tema por lo que los dejo ser y continuo su camino, posiblemente algún otro sirviente se entraría de lo que hablaba su amo con su general.

Wei ChangZe por su parte se encontraba incómodo por el tema entre él y Lan Yueliang, el joven general jamás espero que la petición de hablar con su emperador y el retiro de Lan Qiren de la vigilancia de los más jóvenes los llevarán a hablar de compromisos, específicamente el de su hijo.

Por su parte Lan Yueliang a pesar de notarse tranquilo, en realidad se notaba nervioso mientras apretaba los puños debajo de sus túnicas de mangas anchas e intrincados bordados de plata.

—Entonces su majestad propone una alianza política y familiar. —retomó el punto antes de encontrarse con la sirvienta y saber a donde se dirigieron los menores que perdieron de vista por un instante cuando salieron corriendo sin previo aviso.

—Es correcto ChangZe. —respondió Lan Yueliang sin detener su andar. —Su hijo y los míos han sido buenos amigos desde que mi emperatriz fue velada y el entendimiento sobre la existencia de Wei Ying en los registros de la población del imperio solventa mi idea de una propuesta de matrimonio entre ambas familias sin temor a perder la línea sanguínea.

—Comprendo, resulta halagador.

—Pero…

Wei ChangZe no evitó sonreír levemente, Lan Yueliang era un compañero de aprendizaje y de campo de batalla cercano que los hizo casi hermanos como lo fue con CangSe  SanRen y la emperatriz fallecida, por ello el hombre sabía en buena parte como pensaba.

—Quisiera recordar que Lan aman una vez y los Wei aman con fervor, no estoy seguro de que un matrimonio así pueda ser bueno para los jóvenes o el imperio son de familias muy pasionales y emocionales. —respondió Wei ChangZe pensando en su hijo que claramente adoraba más a los Lan a comparación de los otros niños con los que se amistaba dentro o fuera de las familias bajo el ala del emperador.

—Por eso quería hablar contigo ChangZe, no como un emperador a su general, sino como cabezas de familia.

» Cada semana es lo mismo cuando mis hijos y el tuyo se reúnen, desde hace dos años se han vuelto más cercanos y a pesar de que A-Zhan todavía es reticente a lidiar con Wei Ying, siguen esperando su llegada.

—En realidad comprendo a tu hijo menor. Wei Ying es demasiado efusivo para alguien como xiao-wangzi.

—No es demasiado atrevido relacionar esto con cierta doncella Shan y su persona.

Wei ChangZe que mantenía sus brazos tras su espalda  apretó uno de sus puños, la adolescencia fue un tormento para él al lidiar con CangSe SanRen que no lo dejaba de seguir a pesar de que el quería alejarse de ella porque Jiang Fengmian le había confesado su enamoramiento a la joven futura intelectual SanRen que nunca se dejo encajar en el molde de joven doncella y si como académico masculino.

Wei ChangZe recordaba sus intentos de alejarse de la joven doncella Shan, mientras que su primo intentaba acercarse sin ser tomado en serio por la joven Cangse. Los recuerdos de tales eventos los cruzaban con la situación actual, un poco más jóvenes y más infantiles los gestos, pero ahí estaba Cangse era como Wei Ying, mientras que Lan Zhan era su reflejo, pero Lan XiChen no era Fengmian porque a pesar de que Wei ChangZe le gustaría decir que aquel sentimiento era unilateral a ambos hermanos Lan, no era así, Wei Ying siempre los estaba persiguiendo y a él lo apresuraba para que ambos se fueran al palacio del emperador, además de siempre hablar de los jóvenes herederos donde destacaba a Lan Huan, actualmente XiChen como alguien atento y que siempre tomaba su mano cuando iban de un lugar para otro donde no implicaba correr detrás del otro, mientras que de Lan Zhan se quejaba con pucheros diciendo lo malo que era porque no le hacía caso o pensaba en lo que gustaba de este porque hacia muchas suposiciones de que el menor de los Lan, que no hablaba mucho y dejaba mucho a la interpretación.

—No estoy seguro de ello además YanMin también tiene que saber de esto, no es una decisión que pueda tomar tan a la ligera.

—YanMin ya ha sido informada.

Wei ChangZe se mostró incrédulo, pues CangSe no le había dicho nada sobre el tema, pero también era muy posible que lo hubiera olvidado; Wei ChangZe no evitó fruncir el ceño ante eso.

—No quiero presionar a A-Ying con un matrimonio concretado como paso con Jiang, puede que ahora se quieran como amigos o hasta quizás hermanos, pero nadie puede asegurarnos la idea de que Wei Ying se enamore de alguien diferente a sus hijos LongDan.

—Comprendo tu preocupación ShengYin, tampoco me gustaría presionar a A-Huan y A-Zhan  a un matrimonio, solamente quiero colocar en primer lugar la propuesta sobre la mesa por si en un futuro ellos cambian sus sentimientos amistosos a algo romántico.

» La presentación en la sociedad de Wei Ying es dentro de dos años y cuando las familias de los funcionarios y terratenientes se enteren que es un zaiti las propuestas de matrimonio llegarán una tras de otra.

Wei ChangZe lo sabía, no podía ocultar la condición de zaiti de su hijo para siempre llegaría a su adolescencia y por ende tendría que concretarse compromisos y alianzas con alguna familia  para que en su mayoría de edad se casara y tuviera hijos para heredar los conocimientos y posición que le correspondía tras tantos años de entrenamiento y preparación. Sin embargo, la idea de un compromiso concretado sin que Wei Ying se sintiera feliz con una persona lo preocupaba.

En ZhongGuo los matrimonios arreglados eran y son tan comunes como los campos de arroz en las tierras del vasto reino, pero también lo son los mismos que viven de manera miserable, y Wei ChangZe no quería eso para su hijo.

La decisión era complicada.

—Quisiera que pasara más tiempo para dar una respuesta.

Lan Yueliang asintió aliviado por no tener un rechazo inmediato.

—En este caso, con quién se concretará el compromiso.

Lan Yueliang se sintió avergonzado al declarar que no tenia idea, porque sus dos hijos adoraban a Wei Ying y si uno de los dos actuaba y pedía apoyo para casarse con el hijo de los Wei, él no dudaría en brindar su ayuda.

—A-Huan es mayor y podría considerarlo primero, pero no lo haré porque el hecho de que A-Zhan sea el segundo no significa que no voy a tomar importancia de él.

Wei ChangZe al escucharlo entendía, preferencia entre hijos o familiares eran de las peores cosas en esos asuntos, especialmente porque lo vivió en carne propia, pero aún así negó.

—Con todo respeto mi emperador, esa es una idea pésima porque no considera los sentimientos de mi hijo.

—No es lo que piensas ShengYi, mi idea es que ambos podrían enamorarse de tu hijo y si ellos me piden al mismo tiempo la idea de pedir un compromiso, no sabría a quien ayudar. —dijo seriamente Lan Yueliang mirando al otro hombre que se mantenía sereno y recto esperando algo más que el Lan aun no estructuraba para decirlo.

—Comprendo, pero tampoco será muy complicado saber de quien estaría enamorado A-Ying de manera bilateral. Es vergonzoso admitirlo, pero los Wei son demasiado transparentes con sus sentimientos y si tomamos la consideración de que Wei Ying no ha sido criado con preceptos de doncella, tendremos que esperar un comportamiento escandaloso sin importar que.

Lan Yueliang no evitó mirar sorprendido a su general, pues él había pensado que Wei ShengYin tendría más cuidado con la crianza de su hijo.

—Mi emperador no malinterprete a este, conoce los riesgos de la crianza que mi esposa y yo hemos decidido para nuestro hijo, por eso la idea de mandarlo a la montaña Chengshi por una temporada para su educación militar y de comportamiento ha estado en mesa por parte de Madam Shan, especialmente cuando Wei Ying se presente como zaiti ante el imperio y las aguas se calmen ante posibles acciones para beneficiarse de mi familia y la condición de nacimiento de Wei Ying.

Lan Yueliang la escuchar eso no evitó mostrarse sorprendido, realmente Wei ChangZe sería capaz de alejarse de su hijo al que tanto adoraba por ser una improbabilidad existente desde su concepción y nacimiento en ese ventoso día de qui ji.

—No quisiera hacerlo, pero Madam Shan recomendó que era un lugar ideal para que se conociera más a si mismo y aprendiera otro tipo de combate, Madam Shan tiene razón y no pude negarme a la idea contrario a Cangse, ella teme y no quiere alejarse de Wei Ying, pero fue un acuerdo que se aceptó en su momento y ya no nos podemos negarnos.

Lan Yueliang comprendió la decisión  del matrimonio Wei para protegerse de intereses externos ante la sangre demoníaca de los Wei que eran un ejército de miles en un solo hombre o mujer.

ZhongGuo no era un lugar seguro para zaitis en las tierras de la Ciudad de los Cielos entre tantos ministros y consejeros con hijos e hijas que siempre serían usados como monedas de canje por los padres ambiciosos como los Jin, los Wang, los Wen y sorprendentemente para la actualidad los Jiang. Además el asunto de distanciamiento entre sus hijos y el pequeño Wei era una buena opción para que sus hijos pudieran ponerle nombre a sus sentimientos antes y después de sus despedidas temporales en donde la distancia forjara sentimientos en los más jóvenes.

—Comprendo, ¿Cuándo se realizará tal hecho y por cuanto tiempo?

—Será para la sexta semana de chun ji cuando cumpla quince años por tres chun ji permanecerá ahí.

—Dentro de dos años. —murmuro Lan Yueliang llegando al patio de la ala oeste donde estaban plantadas las flores de genciana que su esposa había plantado en vida. —Será lamentable que se distancie, pero será satisfactorio su reencuentro.

Wei ChangZe asintió, sabía que Wei Ying esta emocionado por la idea de irse a aprender más cultivo de lo que él puede enseñarle y del que se aprende en general dentro del ejercito del emperador, pues los zaitis tenían un cultivo yin poderoso más del que él tenía después de la muerte de su padre y obtener su título como  Zhanshi Emeng, pero la realidad más allá del cultivo era que se alejaría de todo lo que conoce por una educación estricta similar a una joven dama por ser un zaiti que debía aprender de su cuerpo, deberes maritales y el hogar junto a un comportamiento catalogado como decente, lo cual lo plagaría de emociones negativas que servirían para atraer el resentimiento del lugar que parecía bello y pacifico, pero en sus entrañas ocultaba un siniestro ambiente que el mismo identificó la única vez que fue para manejar mejor el yin en su cuerpo.

Wei Ying volvería, pero no solo, tendría una dama de compañía entrenada toda su vida para ese tipo de deber porque era muy común que una vez fuera de las garras de la montaña Chengshi los aprendices externos se desataran nuevamente, lo que sería un riesgo porque ya no sería el mismo niño, sería un joven núbil listo para el matrimonio.

La propuesta de matrimonio de Lan le parecía agradable, los niños se conocían y cualquiera de los dos que fueran esposo de Wei Ying sin dudarlo le darían una vida muy diferente.

Ser esposa del segundo príncipe no era gran cosa porque desestimaban demasiado al segundo heredero o los siguientes, sería como se esposa de cualquier ministro o consejero a menos que tuviera una posición propia como Wu JinLi, mejor conocida como Madam Jin que era jefa de herbolarios especializados en medicina y venenos o Yu ZiYuan, la Araña Violeta, que era esposa del ministro de ritos y tenía su propio lugar dentro de los jueces que apoyaban o desestimaban la última palabra de Jiang Fengmian; e inclusive Shan YanMin, CangSe SanRen, junto a Shan TianMei, BaoShan SanRen como intelectuales principales de la corte.

Sin embargo, ser esposa de un emperador más allá de engendrar herederos era sobrevivir al oscuro mundo detrás de la intriga del palacio, que a pesar de ya no contar con la sección del harem desde hace casi más de tres siglos por la llegada de los emperadores Lan y la reestructuración de la ciudad de los cielos, donde los pabellones que abarcaban varios li de tierra manipulada por talismanes y mano de obra humana, acogían a los consejeros y ministros junto a sus familias y sirvientes en la gran Ciudad de los Cielos, lo que la volvía ideal para mantener a raya a los traidores qué si se atrevían a hacer algo impropio las familias dentro de la Ciudad de los Cielos serían escoltados al palacio principal (Gusu) y serían retenidos o en el peor de los casos ejecutados.  

Sin duda ser emperatriz sería complicado para cualquiera que cayera en garras del palacio de Gusu y sostuviera la mano del emperador.

Wei ChangZe se negaría al matrimonio concretado firmemente si no viera con sus propios ojos a su hijo con los Lan, pero también porque los prospecto de matrimonio eran espantosos dentro de la Ciudad de los Cielos y perder a su hijo con algún externo sin posibilidad de jamás verlo dolía terriblemente.

Viendo las glicinias Wei ChangZe suspiro y finalmente admitió que la propuesta de matrimonio Lan esta por encima de todas las demás porque al final a pesar de hablar como padres y cabezas de familia, la palabra y los deseos del emperador eran más importantes que los de los demás, aunque eso lo diría al final, no porque Lan Yueliang fuera un emperador benévolo o razonable, simplemente no quería recordar su desigualdad en este trato entre ambos.

—Sí, lo será. —respondió finalmente Wei ChangZe a lo último dicho por el emperador.

 


 

La figura sentado en una mesa frente a la ventana en el pabellón de la biblioteca del palacio de Gusu, era la de un joven enfundado en túnicas blancas de finos bordados azules en detalles de nubes que se encontraban en sus hombros y espalda de manera vistosa, pero elegante, contrario a la cinta de la frente que tenía el pequeño bordado el cual se opacaba con la joya azul en el centro de la que cinta de la frente que lo destacaba como príncipe heredero, cuya apariencia de cabellos perfectamente peinados y agraciados movimientos era un deleite visual para las jóvenes sirvientas que pasaban por el área y pudieran ver a su joven amo desde la ventana abierta que dejaba entrar el suave viento con olor a genciana del árbol vecino al edificio.

El joven mantenía un porte serio mientras leía un pergamino del que tomaba notas, haciendo caso omiso al juego del té sobre la misma mesa donde el vapor caliente de una taza bailaba en el aire.

El ambiente era demasiado pacífico y a pesar de que el joven Lan adoraba este tipo de ambiente, sabía que no era duradero cuando se escucho una risa jovial acompañada de los pies corriendo en la dirección que se encontraba.

Con un suspiro dejó el pergamino en la mesa y movió el juego de té lejos de la mesa  y justo cuando iba a mover sus materiales de trabajo la puerta se abrió de golpe y antes de que reaccionará el joven un torbellino de túnicas oscuras terminó lanzándose a sus brazos tumbándolos a ambos quedando excesivamente cerca de la cara del otro.

Los ojos de iris grisáceo iguales a las nubes que aproximan una tormenta son lo primero que le saluda junto al cuerpo sobre el suyo en una muestra de afecto demasiado efusiva para ser considerada propia entre un subordinado y un príncipe heredero al trono del emperador.

—¡Hola Zewu-Jun! —saludó en un tono alto de voz Wei Ying como si el Lan no hubiera anticipado su llegada, parpadeo sorprendido antes de sonreír suavemente y sentarse.

—Wei-gongzi, es bueno verte de nuevo, veo que has llegado de tu entrenamiento, pero recuerda lo que hablamos de estos saludos.

—Eh jejeje, lo olvidé. —respondió Wei Ying rascando su nariz haciendo sonreír con más libertad a Lan XiChen.

—¿Hay tan buenas noticias como para atacarme Wei-gongzi?

—Aiyah,  no te ataque, estoy demasiado seguro de que me venias venir.

—Eso es correcto, pero no significa que esperara ser tirado al suelo de la biblioteca.

—Haces ver como si quisiera aprovecharme de tu inocencia Zewu-Jun. —dijo burlonamente Wei Ying con una sonrisa pícara muy similar a las de CangSe SanRen.

Lan XiChen iba a responder la burla del menor pero la exclamación indignada de su hermano menor hizo qué ambos miraran a la puerta, la cual había quedado abierta tras la entrada de Wei Ying.

Un joven con apariencia similar a la de Lan XiChen estaba con el ceño fruncido ligeramente y los puños apretados, mientras sus ropas similares a las de Wei Ying en al ajuste para entrenar en mangas y arreglos en las faldas de sus túnicas daban libertad de movimiento , solo con la diferencia de estas ser blancas demostrando su rol como Lan.

—¡Wei Ying!, ¡indecente!

—Que exagerado Lan er-wangzi no es como si no tuviera pantalones o túnicas estando junto a tu hermano, solo fue un saludo. —dijo Wei Ying levantándose y brindando una mano a Lan XiChen que la aceptó demostrando que era más alto que el par, pues el ya contaba con veinte años, mientras su hermano tenía quince y su amigo de infancia tenía un año menos.

—Eres un zaiti.

—Bah, eso no importa sigo siendo un hombre en apariencia, mientras todavía no se presenten a todos los zaitis de las familias del Imperio, puedo seguir lanzándome a los brazos de Zewu-Jun, ¿verdad? —preguntó Wei Ying pestañeando con inocencia mirando al Lan mayor que no evitó reír.

—Desvergonzado. —dijo Lan WangJi al Wei que hizo un puchero.

—¡Zewu-Jun!, no soy un desvergonzado solo quería saludarte como siempre, ¿eso es malo?

—Claro que no, pero recuerda que ya no soy un niño pequeño ya soy considerado un hombre que tiene que elegir prometida y no se ve bien que hagas eso ahora.

—Pero Zewu-Jun quien me va a abrazar, Lan er-wangzi es claro que no lo hará. —señaló Wei Ying a Lan WangJi que frunció el ceño y aparto la mirada.

—Es posible que tu cónyuge cuando te cases o puedes pedirle a tus padres qué lo hagan.

—Agh, mi madre me aprieta demasiado y mi padre esta fuera muchas veces y ni hablar de mi laolao que me mira como Lan er-wangzi, tú eres el único que abraza con ternura a este cuando lo necesita, la joven doncella que se case con Zewu-Jun será afortunada.

Lan WangJi al ser comparado con BaoShan SanRen no evitó sentirse disgustado porque no lo consideraba para tal afecto, pero más por el halago al abrazo de su hermano que se mostró levemente ruborizado antes de carraspear.

—Exageras Wei-gongzi, un solo abrazo no hará feliz a mi futuro cónyuge.

—Lo hará, créeme, te lo dice un experto quizás también con besos puedas mantenerla siempre a tu lado, eres un premio como esposo Zewu-Jun.

—Me halagas Wei-gongzi, pero quizás debas intentarlo.

—¿Besarte?

—¡Wei Ying!

El reclamo de Lan WangJi hizo reír a Lan XiChen que negó.

—No, Wei-gongzi, los besos están prohibidos entre nosotros recuerdas la última vez lo que dijo tu padre sobre eso.

Wei Ying al recordar el rostro furioso de su padre aquel día en el que se unió a QingHeng-Jun para cuidar de ellos a sus nueve, diez y quince respectivamente entre ellos no evitó estremecerse.

Aquel día solo jugaban y siendo el demasiado efusivo y demasiado cariñoso terminó finalmente irritando a Lan WangJi que lo empujó para alejarlo de él cuando lo abrazo.

Wei Ying sabía que él y Lan WangJi eran amigos y todavía lo eran, pero el hecho de que rechazará sus muestras de afecto le doliera y se pusiera llorar, a veces le duele recordar el rechazo qué los arrojó a los dos ante ojos de Lan XiChen a tener un acuerdo en el que se incluía que a lo mucho pudiera pasar su brazo sobre sus hombros porque los abrazos eran demasiado para el Lan menor. 

Era triste, pero su padre había mencionado que siempre se debían de aceptar las decisiones de los demás sin importar cuanto dolieran porque no se podía cambiar el sentir y el sentimiento de los demás, especialmente de Lan WangJi como él, como al resto de personas que no eran cercanas o si lo eran es que no le gustaba el afecto fisico.

Pero ahora que había llegado a la edad nubil de las doncellas y zaitis eso parecía haber acabado, algo que extrañaría demasiado porque desde ese día que Lan WangJi lo había tirado al suelo al aparatarlo de él y se quejó de que no lo quería entre lágrimas, las cuales debieron generar lastima en Lan XiChen, este le limpió sus lágrimas y besó su frente para que dejara de llorar por eso desde ese entonces aceptaba que si Wei Ying quería un abrazo no dudará en dárselo Lan XiChen.

Y a pesar de que se ganó el enojo de Lan WangJi que debía de estar enojado por haber arrastrado a su hermano a sus caprichos desde ese día hasta hoy, Wei Ying no se arrepentía y seguía haciéndolo sin importar que le dijeran desvergonzado, aunque como le advirtió su padre besos jamás se debían de repetir, porque aquel beso en la frente que fue inocente y puro era un límite a las muestras físicas entre ambos, solo hasta que él se casara debía besar.

—Lo sé Zewu-Jun no debes repetírmelo, no soy un niño.

—Para mi sigues siéndolo y con tus cinco años a mis ojos eres un niño todavía. —respondió sin malicia el Lan haciendo ruborizar a Wei Ying.

—¡Hey!, ya soy apto para el matrimonio ya soy un joven nubil, no un niño.

Lan XiChen al escucharlo asintió y palmeo su cabello con condescendencia haciendo que Wei Ying hiciera pucheros.

—Ven mejor siéntate y toma té con nosotros mientras me dices que te tiene tan feliz.

—Zewu-juuun, eres malo ¿Lan er-wangzi no quieres abrazarme ahora? —preguntó Wei Ying ladeando el rostro a Lan WangJi queriendo transformar su acuerdo entre ambos sobre las muestras de afecto de él al Lan más joven.

—No. —respondió con el rubor en sus orejas una vez sentado y recibiendo una taza de té de su hermano.

—¡Qué malo Zuwu-Jun!, nadie quiere abrazar a este y tú tan poco lo deseas ahora. Moriré sin poder abrazar a alguien. —se quejó Wei Ying tirándose sobre la mesa.

—Siéntate derecho. —reprochó Lan WangJi mirando a Wei Ying que viró los ojos y se cruzo de brazos.

—WangJi tranquilo. Y no exageres Wei-gongzi.

—¡Siempre voy a exagerar por esto! —dijo levantándose para sentarse correctamente y alzando las manos al aire hasta que recibió una taza de té en la mano.

—Tranquilo.

—Zewu…

—Shhh, hablaremos luego de ese asunto ahora dime tus buenas noticias.

Wei Ying suspiró fingiendo ser derrotado ante las suaves palabras de Lan XiChen.

—Bien, mañana va a ser la presentación de los zaitis de ZhongGuo nobles, ¿recuerdas?

—Eso es correcto.

—¡Mi padre dijo que ya voy a poder realizar mi viaje prometido a Chengshi! Mi laolao BaoShan dice que voy a aprender mucho de cultivo y combate.

—Eso suena bien y ¿Por cuánto tiempo te iras?

—Tres años.

El sonido de la taza rota hizo que el silencio y la charla agradable se apagarán de repente, los dos Lan se veían sumamente sorprendidos.

—Tres años.

—¡Sí hasta el siguiente chun ji!, no suena genial y además podre quedarme solo y conocer mucha gente nueva.

Lan XiChen miró la taza rota que se le había caído al mismo tiempo que vio la grieta en la taza de su hermano.

—Suena a que es una gran oportunidad Wei-gongzi, espero pueda aprender todo lo que desea. —dijo Lan XiChen tratando de sonar sereno como siempre, solo que el ligero temblor en sus manos al recoger la porcelana rota que Wei Ying también intento recoger con sus manos, pero Lan XiChen se lo impidió. —No te preocupes ya casi termino.

—Aiyoh, ¿no vas a extrañarme Zewu-Jun?, ¿tú tampoco Lan er-wangzi?

—Volverás.

—Claro que lo hare, mi hogar esta en la Ciudad de los Cielos, pero ese no es motivo para no extrañarme Lan er-wangzi que cruel. —se quejó Wei Ying tomando la manga de Lan WangJi tirando de ella hasta que noto como este le miraba y alejo su tacto. —Son tan malos sus dos majestades, los amigos cuando saben que uno se ira mucho tiempo dicen que se escribirán o los extrañaran, que tal si muero en el camino y jamás vuelvo.

—No morirás.

—¿Y cómo puedes saberlo Lan er-wangzi?

—Eres fuerte. —dijo Lan WangJi reconociendo la fortaleza que Wei Ying poseía a pesar de su contextura tan delgada que no adquirida más masa muscular a pesar de que comían lo mismo cuando estaban en las filas con el resto del ejército imperial.

—Aun así, nadie sabe cuando puede morir o ser asesinado. —dijo Wei Ying colocando su rostro en la palma de su mano mostrándose decepcionado cuando de repente pareció recobrar su energía. —¡Cierto!, mi laolao dijo que hay muchos peligros para llegar a la montaña Chengshi sin importar que tan bien estén escoltados los qué vayan, porque los secuestradores saben que es un área exclusiva para zaitis que los ven como bolsas de monedas de oro.

» Si ninguno de ustedes me va a extrañar, sin duda lo harán cuando sepan que me secuestraron y que me enviaron a un burdel.

—Wei-gongzi, por supuesto te extrañaremos, pero por favor no pienses en escenarios tan horribles cuando salgas de la Ciudad de los Cielos. —regaño Lan XiChen haciendo reír a Wei Ying al verlo con el ceño fruncido. 

—Esta bien, esta bien, lo lamento. —dijo Wei Ying feliz al escuchar que si lo extrañarían, le daba cierta satisfacción que se acompaño cuando bebió del té ofrecido por el heredero del imperio Lan, la mezcla de osmanthus con jazmín le pareció deliciosa y no evitó saborearla por un momento hasta finalmente tragarlo calentando su estómago y dejando un dulzor agradable en la boca.

—Cierto. —habló de repente Wei Ying sacando de su túnica con detalles de brocados rojos y dorados. —Lan er-wangzi no quería, pero se que te gustan demasiado los dulces Zewu-Jun, aquí tienes. —añadió Wei Ying dejando sobre la mesa un paquete delgado y largo que al ser abierto se demostró qué era tanghulu.

—Wei-gongzi no debiste. —dijo Lan XiChen con una sonrisa feliz antes de tomarlos y volver a envolverlos para guardarlos en su manga

—Bah, no fue nada. Oh, también quiero que me escriban cuando ya no este en la ciudad, la verdad voy a extrañar a todos los shidis y shimeis del ejército al igual que ustedes, pero laolao dijo que no había manera de cancelar mi partida.

—Cartas. —murmuro Lan XiChen viendo que era una buena opción para no perder el contacto. —Podemos hacer eso, ¿cierto WangJi?

—El envío será imposible. —mencionó el Lan menor como un fuerte golpe de realidad a su hermano mayor. 

—No lo será. —intervino Wei Ying con una sonrisa a los dos hermanos. —Mi a-niang estuvo muy concentrada por semanas tratando de ver una manera de que nos comuniquemos cuando estemos lejos y apenas que a-die se fue al sur se perfeccionó la técnica, pasenme papel y tinta.

—Por favor no hagas estallar nada Wei-gongzi, shufu dijo que no te dejaría entrar al palacio por una semana si volvías a hacer estallar algo.

—Eso solo paso una vez porque mamá no me enseñó bien y no me dejaba ver su trabajo.

—Traeré una jarra de agua. —indicó Lan WangJi solemne levantándose de su lugar.

—Que poca fe tiene Lan er-wangzi en este, ¡mira Zewu-Jun! —indicó al Lan mayor que se acercara aunque el menor terminó acercándose al Lan.

—Wei-gongzi su cercanía.

—Luego hablamos de eso, mira aquí solo voy a dibujar estos caracteres, necesito que se los aprenda bien porque si pone un golpe de más se va a arruinar el papel al volverse todo negro o puede hasta explotar. —indicó dibujando los caracteres con paciencia y perfección para que Lan XiChen los aprendiera, solo que este no prestaba tanta atención por lo último dicho por el Wei ya que el Lan no evitó sudar frío, mientras Lan WangJi volvía y miraba con agudeza el papel hasta que finalmente Wei Ying terminó.

—Ahora solo falta que seque, ¿pueden memorizarlo?

—Mn.

—Creo que necesitaré un poco de ayuda para aprenderlo, ¿Puedes hacerlo de nuevo mientras te copio. —mencionó Lan XiChen sacando otro papel y pincel de sus materiales de trabajo previo.

Wei Ying asintió feliz repitiendo un par de veces el mismo carácter con el número exacto de golpes, Lan XiChen al final se sintió más seguro de poder hacerlo sin temor a equivocarse y ocurriera terrible.

—Bien, ya que esta seca la tinta, doblan el papel e infunden un poco de energía espiritual. —indicó Wei Wuxian con un hilo dorado de energía en el papel que se levantó y se volvió una esfera dorada que terminó desapareciendo en un instante ante los ojos de los tres hasta volver a aparecerse en una pequeña esfera, pero ahora en manos de Lan WangJi. —Ven, fácil. Así no tienen excusas para no escribirme.

—Es asombroso, gracias por compartir esto con nosotros.

Wei Ying sonrió con una amplia sonrisa, explico como seria su partida dentro de tres días hasta que sin esperarlo ambos Lan vieron como Wei Ying se levantó de la mesa bebió el último trago de su taza y dijo que tenía que irse cuando vio la posición del sol en el horizonte.

Se dice que el día de presentación de la emperatriz Wei, Wei Ying de cortesía Wuxian se presentó como zaiti ante la sociedad noble de ZhongGuo con otros jóvenes en la misma condición de nacimiento, pero cuya característica no era un secreto psra terceros, por eso la sorpresa de que Wei Wuxian era un zaiti entre los nobles se hizo al igual que el rápido interés por aquella joya peculiar, especialmente porque de los otros zaitis presentes él era el único sin un compromiso arreglado.

Se dice muchas veces que Shan TianMei, BaoShan SanRen tenía la absoluta razón en el hecho de que Wei Wuxian debía irse de manera tan pronta a Chengshi, pues ese día llegó a morir uno de los zaiti presentados porque el banquete de honor a ellos, los platillos estaba envenenados.

Las flores más raras son las que más se ambicionan o se odian, por el miedo y el abrume de propuestas descaradas Wei Wuxian no pudo despedirse de los hermanos Lan cuando su familia tuvo para llevárselo de la capital a la montaña Chengshi donde su educación como zaiti empezaría y una vez que cumpliera dieciocho volvería junto a una nueva acompañante que los hermanos Lan jamás esperarian junto a la emperatriz Wei".

Notes:

He vuelto después de mi tercera crisis del síndrome del impostor como escritora.
En las últimas semanas he estado leyendo las pobres historias XiXian con trama y drama que existen y como vi los diarios de la boticaria me di unas cuantas ideas para la historia sobre el final que me lo pensaba muy diferente a como ahora lo planteo.
En este episodio aparecieron más nombres de los personajes y el factor de que Wei Ying se ira a la montaña Chengshi en la primavera de sus 15 años, los cuales son la edad en la antigua china en que se consideraban mujeres a las niñas por ende también a los zaiti se les da esa etiqueta y por ende deben ser candidatos a matrimonio.
La montaña Chengshi antes no tenia lugar más allá de ser descrita de forma breve, pero ahora si tiene más tiempo y espacio.
Antes de publicar el capitulo hablaba con una amiga con respecto a WangJi y su personalidad en la novela en el antes y después de la muerte de Wei Wuxian, la cual en esta historia no tendrá ese cambio abrupto y será el joven torpe y un tanto retraído que es en el canon de la novela, mientras que XiChen no mediara tanto por él porque también tiene interés en Wei Ying, no es sabotaje, pero supongo el escenario tomando la posición de los hermanos Lan, ¿a quien le prestas más atención a quien te atrae o al hermano qué es tu competencia (sin qué lo sepas)?
En fin espero les guste el capitulo, besos y saludos la escritora de medianoche.

Chapter 4: Capítulo 3: Viejos y nuevos hábitos

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Si Wei Wuxian había estado emocionado por llegar a la montaña Chengshi cuando salió de la capital imperial y se embarcó en caballo vistiendo como cualquier joven soldado en lugar de los carruajes en los que luego se transportaban a los zaitis para llegar al lugar, donde eran rodeados de guardias, contrario a él que solo iba junto a su padre, esa primera impresión para llegar al lugar lo lleno de expectativas sobre sus aprendizajes y lo que haría en la montaña, la cual no era lo que esperaba.

Por supuesto Chengshi en el pasado era un pueblo que se convirtió en un refugio y sucesivamente en un centro de aprendizaje cuando la energía Yin que dejó de asociarse plenamente la maldad sino a una empatía siniestra que no todo el mundo podía manejar, pues no importaba que fueras mujer que era más asociada al Yin que al Yang, estas no siempre podían lidiar con ese tipo de cultivo contrario a los zaitis femeninos y masculinos que perfeccionaron el arte de aquel cultivo cuya familia empezó con los Wei y poco a poco se fue expandiendo y seleccionando a unos pocos para servir al emperador cuando apareció este, mientras que el resto se quedan en la montaña aislada.

El lugar era pacífico y oculto, ya que muy pocas personas sabían de su existencia o ubicación, por otro lado también ocultaba un secreto perverso en el núcleo de la montaña, ya que en el centro de la tierra de la montaña había un cuerpo abrazando un objeto maligno que consumía energía resentida que era usada por los habitantes de la montaña ya fuera para entrenar o para protegerse en caso de invasión.

Aquel objeto no existía porque si, ya que provenía de la antigua leyenda de Chengshi, la cual los habitantes que la enseñaban a los forasteros hablaban de su desarrollo en un tiempo más antiguo en el que el cultivo con espada con Yang era el único que existía, los zaitis no existían y la tierra en lugar de regirse por un emperador, lo hacía por muchas familias que eran demasiado poderosas al contar con tierras, gente aliada a su territorio y recursos o tenían el financiamiento económico de los primeros.

Aquel período había estado marcado por los conflictos políticos y finalmente una gran guerra en la que apareció un primer cultivador Yin que fue traicionado por su propia gente cuando intentó defender a los débiles y finalmente asesinado junto a toda la gente bajo su ala por su propio líder y los demás poderosos de ese momento y cuya verdad siempre se ocultó a los demás por simple cobardía y desinterés por la situación ajena debido a su egoísmo.

Aquel fue el final para el primer cultivador que regresó a la vida con técnicas prohibidas y si eran malignas, a pesar de que él no lo deseaba, volvió a la vida recuperando su apariencia de la primera vida y limpió su nombre junto a un viejo amigo que en el pasado no pudo defenderlo y sin que el primer cultivador Yin lo supiera este lo amaba, algo que al final se correspondió cuando se casaron.

Sin embargo, la felicidad no les duró porque haber destapado la verdad no fue suficiente y al final la historia para el cultivador se repitió al volver a ser masacrado su hogar, su cuñado fue asesinado cuando lo defendió de un ataque, su pareja que el cultivador creyó que fue asesinado junto a uno de sus hijos que los rumores decían que todos eran niños de la calle que fueron adoptados por ellos, aunque otros decían que por él se originaron los zaitis.

El odio y rencor habían nublado la mente del cultivador y habiendo sido el creador de diversos objetos para cultivar el Yin y el Yang, el último objeto que creó devastó al enemigo, pero también destrozó su alma dejando una cáscara vacía.

Para la actualidad el cuerpo sigue existiendo en el centro de la montaña dentro de un mausoleo construido por su pareja que había sido herido mortalmente y de los tres hijos que tuvieron uno sí había sido asesinado.

Al final el primer hijo cuando se volvió líder de las tierras de su padre, renunció a su puesto y se lo cedió a su hermano menor que empezó a difundir el conocimiento del cultivo Yin, lo que al mismo tiempo provocó que la montaña fuera atacada más de una vez, donde el objeto respondía a las emociones negativas de sus habitantes, dándose cuenta del legado dejado por el cultivador con aquel objeto que creían les devolvería al mismo, pero aquello nunca pasó.

El esposo del cultivador espero lo más que pudo hasta que murió aunque sea esperando que algún día se reencontraran en otra vida, mientras el hijo mayor vivió varios años en los que aisló la montaña como un inmortal de su tiempo también lo hizo, al igual que su padre seguía anhelando ver al cultivador que también era como su figura paterna de la que siguió sus pasos en cultivo, cuando aparecieron los zaitis los refugio y finalmente enseñó todo lo que sabía.

La lamentable leyenda fue lo primero que escuchó Wei Wuxian, lo segundo fue ver el cuerpo en el mausoleo donde este se encontraba en posición fetal se encontraba sobre una cama en la que se mantenía inamovible abrazando un objeto que no era visible y parecía susurrar maldiciones cuando se acercaban al cuerpo.

Wei Wuxian no evitó sentir escalofríos al ver la figura en túnicas blancas de luto, pero también notó algo particular.

—Disculpe. —interrumpió Wei Wuxian a la gran maestra Wei y que la hacía su pariente que jamás había conocido, pero sin duda mantiene ciertos rasgos como los que él tenía al ser una mujer alta, cabello demasiado negro similar al del cadáver y los ojos grises que se volvieron rasgos muy comunes en la familia Wei, por ello la gente que no se apellidara así les decían que portaban los ojos de los demonios Wei.

—¿Si joven maestro Ying?

—¿El hombre está realmente muerto?

—Por supuesto, el cuerpo lleva más de dos dinastías en ese estado, desde la amenazante dinastía Wu hasta la Lan que es nuestra actual dinastía.

Wei Wuxian miró nuevamente el cadáver cuyo rostro no era del todo claro para él desde su lugar.

—También me he preguntado porque somos aliados de los Lan y no fuimos de los Wu.

Wei Yeiling no evitó sonreír por la duda, pues era claro para ella que el más joven no conocía la historia de su familia por pasar más tiempo fuera de su tierra natal como pasó con Wei ChangZe.

—Sencillo, la familia Lan es nuestra familia hermana. Nuestro antepasado aquí presente se casó con la familia Lan, de hecho la montaña era de los Lan y nos quedamos con ella cuando el hijo menor se volvió líder, pero cuando aún no se alzaba la barrera para ocultar el lugar, muchos Lan se sentían inseguros por los ataques consecutivos y como eran una familia que no apoyaban plenamente el cultivo Yin muchos decidieron que preferían irse a vivir en otra montaña.

Wei Yeiling miró a su antepasado y suspiró.

—El hijo mayor también se fue, pero siempre regresaba, por eso la relación con nosotros jamás se rompió y cuando llegaron las dinastías y toda esta administración de ministros e intelectuales del norte, las dos familias entraron al círculo cercano del emperador Wu.

—¿Entonces Lan wangzi y er-wangzi son mis primos?

—No A-Ying, los Lan de ese momento y su relación sanguínea existente o no, ya no la compartimos solo somos familias amigas. —explicó Wei ChangZe acordándose que tanto él como el emperador QingHen-Jun compartían una amistad forjada por el entrenamiento y las mismas familias que se familiarizan más con los Wei de la Ciudad de los Cielos que el resto de la montaña Chengshi por la historia compartida y no estaba de más decir que por el miedo que causaba su presencia como militares de alto rango.

Aunque el hecho de que la propuesta de matrimonio con cualquiera de sus dos hijos se mantenía sobre la mesa, dejaba en claro que Lan Yueliang no les temía contrario a Lan Qiren, sino que los apreciaban.

—Comprendo, por eso hay bordados en las túnicas de este. —señaló Wei Wuxian al cadáver.

—Exacto joven maestro Ying y aunque quisiéramos quitarlas es imposible, el cuerpo está demasiado rígido para poderle poner nuevas vestimentas. Esas vestimentas son las mismas de hace más de mil años.

—Parece que se las cambian por lo limpio que está.

El comentario de Wei Wuxian hizo reír a Wei Yeiling.

—Solo limpiamos el mausoleo y ocasionalmente el rostro junto a su cabello, según Wei Xen , hijo de Wei Yi es como cuidar con una muñeca antigua.

La sonrisa de Wei Wuxian también se hizo presente mientras Wei ChangZe carraspeó.

Wei Wuxian continuó con su recorrido por la montaña Chengshi donde vio los campos de entrenamiento donde los hombres y mujeres zaitis entrenaban con espada, tiro al arco y más al norte se hallaban los salones de clase teórica.

La historia de la montaña más allá del primer Wei viviendo ahí por volverse esposa de uno de los hijos del líder de secta de su momento, se habló un poco de como fue a mano de los Lan y cuyos edificios restaurados son los mismos de ahora.

Sin embargo, todo lo maravilloso se acabó cuando llegaron a un pedazo de roca monumental tenía un tallado con la misma ridícula cantidad de reglas del palacio de Gusu en la Ciudad de los Cielos, algo que le iba a reprochar a su padre, pero ya había sido despedido por sus familiares y así su estadía se volvió infernal y poco satisfactoria por momentos.

 


 

Lan XiChen estaba escribiendo diligentemente un pergamino en la biblioteca mientras Lan WangJi estaba leyendo un tratado comercial que su padre le había encargado.

Ambos jóvenes en apariencia eran tan iguales como las piezas de jade que colgaban en el cinturón de su cintura, apariencia joven y hermosa, pero gestos diferentes, ya que el mayor mostraba un gesto tranquilo y amable, mientras que el otro tenía un gesto serio y un tanto distante.

En ese momento el destello de una bola de luz apareció entre ambos hermanos y el cual no tardó en transformarse en un pergamino que Lan XiChen tomó entre sus manos.

—Wei Ying nuevamente dispone de tiempo. —dijo Lan WangJi sin alzar la mirada de su texto pareciendo indiferente, aunque en realidad estaba interesado en el contenido.

—¿Te enteraste de su nuevo castigo en Chengshi? —preguntó tranquilamente Lan XiChen con curiosidad.

—Mn.

Lan XiChen suspiro aliviado, ya que en la última carta de Wei Wuxian nuevamente se había molestado con su hermano por recibir sus regaños ante su comportamiento ansioso por salir a otro lugar que no fueran los mismos espacios de siempre en la montaña que era más pequeña qué la Ciudad de los Cielos.

Estos tres años Wei Wuxian hizo muchos amigos como les contaba en cartas, pero no salía por la barrera que protegía el lugar especialmente a consecuencia de querer modificarla porque él era el único zaiti que había intentado hacer aquello en lugar de pedir un permiso que le hubieran dado con gusto, pero no lo hizo porque no lo sabía y no entendía que tan problemático era intentar modificar algo que le interesaba. Pero desde ese en cada una de las pequeñas cacerías que se ejecutaban lo tenían fuertemente vigilado y controlado por un líder que no lo dejaban irse a conocer los pueblos cercanos.

Era un castigo severo, pero entendible ya que se había metido en más de un problema, como lo fue despreciar las enseñanzas de comportamiento de un zaiti que no pedían perder la identidad sino simular ante los demás como poco después aprendió, copiar libros prohibidos sobre el sexo entre zaiti y personas normales o entre los mismos que no se podían sacar de la biblioteca por ser de aprendizaje maduro y debía evitarse en los más jóvenes cuya fortuna evitó el contacto antes de tiempo con estos, ha habido más travesuras de las cuales más allá de los castigos normales ha obtenido físicos de su tía tercera le brindó.

Lan XiChen sabía que Wei Wuxian era enérgico y suprimir esa energía era un problema, las cartas llenas de caracteres y quejas demostraban su pesar y necesitaba ser escuchado no reprendido más de lo que ya era por su hermano.

Al menos Lan XiChen se consolaba con el hecho de que su hermano menor no sabía del último gran fiasco de Wei Wuxian al cuidar de una reliquia familiar de los Wei, o eso le dijo el más joven y sin que este lo esperara desapareció y dejo vestigios pobres de su presencia que había infartado a los mayores que terminaron guardando los restos que tampoco entendían porque terminaron así y aunque su tía quiso golpearlo, el inesperado final de la reliquia en su parte más importante, evitó que el menor fuera golpeado una vez más y con mayor brutalidad.

Aquella reliquia no sabía de que se trataba, pero él tampoco quería recordarla porque le seguía dando escalofríos y Lan XiChen prefería no perturbar al más joven cuya presunción de que había mejorado su comportamiento y seguía una que otra regla de la montaña al ser más flexibles con ellas le aseguraban que deseaba volver a casa, asegurando que ya no tenía una apariencia desgarbada de un adolescente sino la de un joven apuesto y bien educado.

Las cartas de Wei Wuxian siempre divertían a Lan XiChen, conservaba cada una de ellas en esos tres años y siempre que podía las releería notando cada uno de los pequeños detalles en su escritura un tanto engañosa porque a veces los trazos se veían temblorosos demostrando el esfuerzo de hacerlos porque fue golpeado algo contrario a lo que paso con sus padres que jamás lo golpearon sino lo reprendían y explicaban sus errores, también estaba las que tenían manchas ligeramente rugosas donde se aseguraban que era sudor y no un llanto deseando consuelo que obtenía después de su severa tía tercera; y finalmente las frenética cuyos trazos no podía entender bien por su emoción al narrar todo lo pasado o el nerviosismo de ser descubierto de sus travesuras y problemas en los que se habían metido.

Lan WangJi también tenía sus propias cartas, eran respuestas muy breves, pero parecían hacer feliz al menor a pesar de mostrarse enojado por su mal comportamiento del menor Wei.

En esta ocasión la carta no fue solo para Lan XiChen sino para ambos.

“Estimados Lan wangzi y Lan er-wangzi mi partida de la montaña Chengshi ha sido ejecutada el día de hoy.

La tía tercera estaba aliviada de deshacerse de mi al levantar todos mis castigos acumulados, mientras a-die me espero en las faldas de la montaña con un gran abrazo y la emoción de volver a ver a este, y a pesar de mantenerse a sabiendas del mal comportamiento, no presento enojo alguno solo el anhelo de una mayor moderación ahora que volviéramos a la Ciudad de los Cielos.

Por el momento regresamos como nos fuimos a la montaña Chengshi al montar a caballo fingiendo ser militares cualquiera para evitar a los secuestradores, aunque ya tuvimos problemas, lo bueno que mi a-die es tan genial como siempre. Pero eso no importa, espero con emoción nuestro reencuentro, por supuesto primero llegare a mi hogar a ser recibido por el afecto de mi a-niang y mi laolao que me aseguro me iba a reprender por todos mis actos en Chengshi.

Y al día siguiente tengo que presentarme formalmente ante su padre, nuestro emperador, estoy tan nervioso por aquella presentación con este, por eso pido un abrazo de bienvenida de Lan er-wangzi después de todo este tiempo lejos, y no me importa si murmura desvergonzado como lo hará al leer esto o que lo vea como indecente entre un joven núbil y un caballero, extrañe mucho la Ciudad de los Cielos y no puedo creer que lo diga pero también a las 3,000 reglas del Palacio Gusu, las 3,000 de Chengshi más sus restricciones fueron demasiado para este pobre zaiti por eso desea ser consolado.

¡Oh y también les tengo una pequeña sorpresa!, no volveré solo sino con mi bella acompañante qué quiero que conozcan.

Lamento no escribir más, pero se me acaba el tiempo para escribir ya que debo continuar mi viaje, espero sus respuesta y mi bienvenida.

Con cariño su fiel amigo Wei Wuxian y noble hijo de la familia Wei-Shan.”

La última parte dejó sorprendido a Lan XiChen, Wei Wuxian iba a volver acompañado de una joven doncella que podría ser una zaiti femenina y eso significaba que ya había encontrado pareja en la montaña.

La idea lo hizo sonreír, pero no de la manera amable de siempre sino que se contaminó con cierta amargura.

—Desvergonzado. —dijo Lan WangJi haciendo reír incómodo a Lan XiChen por el perfecto don de predicción que tuvo Wei Wuxian ante la respuesta de su hermano menor ante la petición descarada que también le estaba causando sensaciones extrañas en el pecho y parte del estomago como si unas burbujas de acidez a causa del picante aparecieran.

—Es bueno saber que Wei-gongzi jamás cambie su forma de expresarse en sus cartas aunque mezcle ciertos formalismo que le hacen extraña al leerse, espero poder verlo después de tres años de ausencia, ¿no estas emocionado WangJi?

Lan WangJi se mostró un poco contrariado, pero término asintiendo.

Sin embargo, para días posteriores Lan WangJi no pudo estar presente en el día que regresaría Wei Wuxian, ya que surgió una emergencia en la frontera oeste que era protegida por Wen y Jin, donde ambos ministros por primera vez en todos esos años habían pedido apoyo del emperador Lan porque sus manos derechas que cuidaban de las tierras en su ausencia cuando estaban en la Ciudad de los Cielos expresaron una preocupación severa sobre lo que pasaba allá.

Lan WangJi era príncipe, pero también un militar de rango con un cultivo alto que servía al emperador, por ese motivo lo mandaron a la frontera con un séquito de soldados de confianza para hacerse de más información de la situación.

Si el general Wei se encontrará disponible habría ido con ellos, pero el hombre tenía permiso de ausentarse porque era el periodo de tiempo en el que él junto a otros soldados irían por los zaitis que se dirigieron a Chengshi por educación, aunque Wei ChangZe exclusivamente iba por el cuidado de su hijo que era el que más le interesaba si le preguntaban personalmente.

Lan XiChen vio el malestar de Lan WangJi cuando se embarcó en su viaje que duraría una semana para llegar hasta la frontera y lo alejaría más tiempo de Wei Wuxian.

—Sabes que Wei-gongzi entenderá tu deber, no sebes preocuparte.

—Hermano. —respondió Lan WangJi apretando uno de sus puños deseando decir que era injusto que él se fuera mientras Lan XiChen se quedaba y disfrutaría de un reencuentro con Wei Wuxian. —Quiero que le des esto, la técnica de envío no es necesaria, dásela cuando lo veas.

—Lo haré WangJi y por favor ten cuidado. —respondió Lan XiChen tomando la carta en sus manos y guardándola entre sus mangas.

—Mn. —respondió desganado y subiendo al corcel que lo transportarla hasta la lejana frontera que si era en vuelo con espada sería demasiado agotador.

Unos días después Lan XiChen mientras estudiaba uno de los acuerdos pendientes que su tío encomendó a Lan WangJi, notó que palacio de Gusu se veía más pulcro y decorado de lo habitual, una señal para que se brindara una cálida bienvenida debido a la tradición de recibir a los jóvenes zaiti que regresaban a su hogar después de su periodo de educación en Chengshi.

El emperador regente los recibía, bendecida sus matrimonios quienes los tenían y finalmente les entregaba una ficha especial reconociéndolos como zaiti , mientras los que no estaban comprometidos solo saludaban y se esperaba que pronto llegarán a pedir la bendición para su matrimonio.

La misma situación ocurría con las jóvenes doncellas de la Ciudad de los Cielos y si se hablaba del exterior se podía hablar de las celebraciones con comidas de arroz rojo hecha a partir de tomates desde su presentación como zaiti o doncellas ante la gente de su Localidad.

Lan XiChen pensó en Wei Wuxian y su carta de días previos, el zaiti ya no era un niño, era un joven núbil cuya apariencia no sabría que tan diferente era, en general debía de haber ensanchado sus caderas ligeramente, sus rasgos debieron definirse por la dieta que llevaba en Chengshi y la cual en parte debió darle más masa muscular por su duro entrenamiento, aunque esos rasgos fuertes de militar los destrozaría su maternidad al poder dar a luz los hijos del zaiti femenino o el hombre que se case con él.

Wei Wuxian paso tres años aprendiendo etiqueta para mermar ante los ojos de la sociedad su carácter rebelde e indomable asociado más a un hombre normal en lugar de a un zaiti, también se dedico a seguir con su aprendizaje en las otras seis artes donde aprendió a tocar el dizi que sugirió más de una vez tocar a dueto con su xiao o un trío con el guqin de su hermano, continuo con la equitación, el arte de la espada, la caligrafía y finalmente las matemáticas.

Los zaiti tenían la bendición de parecerse a un sexo, pero al mismo tiempo las mismas limitantes del otro, no era lo mismo ser mujer y ser zaiti masculino, pero si no se llegaban a casar a los 20 tendrían la misma consecuencia.

Wei Wuxian sería encerrado en su hogar para no demostrar la vergüenza de la soltería y por ende no podría hacer lo que hacía antes como un niño y un preadolescente antes de los 15.

Entrar a la mayoría de edad para mujeres y zaitis era un juego de estrategia como el go, pues debías saber donde colocar fichas y avanzar o de lo contrario se perdería más de lo normal, no se podría vivir como lo hacía en el pasado, jamás se regresaría a la infancia.

La sola idea de que Wei Wuxian dejara de venir la palacio por dedicarse a sus responsabilidades junto a su esposo y finalmente sus hijos no le parecía agradable.

Un hombre o doncella zaiti sin rostro que llegara de la nada a ocupar espacio en la vida de Wei Wuxian para acapararlo y volverlo una esposa al igual que madre le hacía pensar que nadie más podría estar a su lado, solo quizás… se negó ante el pensamiento.

Aquello era impensable, Wei Wuxian era un amigo de infancia, compañero y súbdito, no debía anteponer sus deseos imposibles porque sabía la innegable atención que el menor tenía sobre su hermano que no era indiferente. Lan XiChen quería más de Wei Wuxian, pero sabía que jamás lo obtendría, por eso era mejor estar ahí para él cuando Lan WangJi lo disgustara y pelearan.

Sus pasos lo llevaron cerca de la entrada de bienvenida de los zaitis, ignoró los suaves murmullos de doncellas y zaitis a sus espaldas dándole reverencia y saludos cortes es a Lan XiChen que ignoro estos al pensar si no sabia si Wei Wuxian ya se había presentado o no, pero el anhelo de verlo lo trajo hasta ahí.

—Un Zewu-Jun como usted no debería de estar por aquí Lan wangzi, ¿a caso busca a un alguien o un candidato para la próxima emperatriz?

La voz de Wei Wuxian hizo que Lan XiChen se volteara a mirarlo, era él después de todo ese tiempo sin verlo.

Seguía siendo más bajo que él, quizás tan alto como su hermano, eso sí, seguía siendo delgado pero no por falta de alimentación sino por su figura esbelta que era resaltada por las túnicas negras y el cinturón rojo, mientras que el diseño de mangas amplias con los diseños de su familia hacían un mayor contraste que resaltaba la belleza andrógina del más joven.

Wei Wuxian había madurado físicamente y ahora que se presentaba frente a Lan XiChen no evitó notar la atención que captaba en mujeres y posiblemente entre hombres.

—Wei-gongzi.

La sonrisa pícara apareció en los rasgos de Wei Wuxian.

—Aiyoh no hagas esa cara, no soy un fantasma, pensé que ibas a abrazarme y cargarme como en los viejos tiempos, ¿o dirás que soy muy grande para eso? —preguntó Wei Wuxian con una sonrisa en sus labios e inclinando su presencia ligeramente hacia enfrente.

—Para nada Wei-gongzi, pero hay mucha gente.

—Bah, eso no debería importarle Lan wangzi, ya ha hecho mucho ese gesto antes frente a terceros, no debería importarle saludar a XianXian como desea.

La sonrisa de Wei Wuxian se hizo traviesa mientras se iba a acercar en búsqueda de un abrazo del Lan, solo que el tirón a su túnica lo impidió e hizo que por primera vez Lan XiChen le prestara atención a la joven doncella que se acercó a ellos y terminó posicionándose del lado derecho del zaiti que tenía en su mano pareciendo un gato pescado del cuello.

—¡MianMian!

—No lo hagas y no me hagas esas caras, compórtate desvergonzado. —resopló la joven dama ligeramente más baja que Wei Wuxian y que vestía túnicas rosa las cuales no eran ostentosas y de telas caras como las de una joven amante, sino que eran simples pero no de tela tan poco fina como las de un sirviente, sino una tela de buena calidad que normalmente se usaba en jóvenes o mujeres mayores para brindar compañía a las doncellas o en su caso a un zaiti masculino.

Lan XiChen al pensar en eso no evitó quedarse quieto, era claro que las cosas ya no sería como antes, pensó un tanto decepcionado y acercándose al par que discutía o más bien la doncella reprendía, mientras el zaiti de quejaba.

—Wei-gongzi, ¿le molestaría presentarnos?

—¿Uhm?, ¡ah sí!, ella es Luo QingYan es una doncella de compañía que asigna Chengshi cuando salimos de la montaña, es a quien les quería presentar a usted y a er-wangzi. MianMian este es su alteza imperial.

—Su alteza, mil años de gloria a su imperio. —dijo Luo QingYan haciendo una reverencia respetuosa.

—No es necesario tal gesto, cualquier cercano a Wei-gongzi no necesita tales formalidades. —sonrió Lan XiChen a Luo QingYan que negó.

—Soy una inferior y brindó compañía a Wei-gongzi, no puedo tomarme esas libertades.

—Aiyoh, MianMian ya te he dicho que no te lo tomes tan en serio, mejor seamos amigos, eso hará menos raro ser seguido todo el tiempo por alguien en silencio y que solo te mira.

—Me niego.

—Pero has perdido toda esa cara antes, has actuado muy violenta con tu maestro.

Luo QingYan sabía eso, pero no pudo evitarlo, el zaiti la desesperaba y al verlo ahora junto a su alteza imperial las cosas irían peor cuando se paró junto al Lan con las manos tras la espalda.

—No me obligues y deja de decirme MianMian.

—Pero tu padre te llamo así antes de despedirse.

—Eso es porque es mi padre.

—Pero yo soy tu maestro, también puedo y no te puedes negar. —dijo Wei Wuxian dejando de hacer pucheros falsos para sonreír de manera burlona, haciendo fruncir el ceño a Luo QingYan.

—Bien.

Wei Wuxian en lugar de sonreír triunfal empezó a decir que era broma y la llamaría Luo-guniang, aunque según la joven eso tampoco era correcto, algo que ponía más nervioso al zaiti que estaba a punto de tomar la mano de Lan XiChen para pedir su ayuda, pero en un rápido movimiento el golpe de un objeto en manos de Luo QingYan se lo impidió a Wei Wuxian que chilló de dolor. 

—Manténga su distancia Wei-gongzi. 

—¡Lan wangzi!, ya viste como trata esta despiadada doncella a su maestro. —se quejó Wei Wuxian con la mano derecha volviéndose de tono rojizo por la línea atravesando su dorso.

—¡Wei-gongzi!, ¿qué es lo que...

—Aiyah, porque no le pegaste a él .—se quejó Wei Wuxian cuando el segundo golpe apareció. 

—Eso sería inapropiado de mi parte hacia el futuro emperador, usted debe ser disciplinado según Madam Shan. —dijo seria Luo QingYan, pero notandose satisfecha. —Y lamento la violencia su alteza imperial, pero como doncella se me concedió el poder de castigar el comportamiento inapropiado de Wei-gongzi.

—No debes hacerle caso a laolao a veces exagera y tu látigo es espantoso.

—¿Látigo? —dudó Lan XiChen al ver a la doncella sin nada en sus manos y sus muñecas ocultas por las mangas de su túnica debían ocultar el objeto mencionado.

—Son mis ordenes para mantener su honorabilidad.

Wei Wuxian no evitó resoplar mientras soplaba el golpe de sus manos y suspiró.

—¿Cómo es que...

—La doncella QingYan es una acompañante militar Lan wangzi, por eso es tan diferente a las otras doncellas y eso también la hace molesta. —dijo al final Wei Wuxian sacándole la lengua a la doncella que giró su rostro indignada por el gesto infantil.

—¿Pero estarás bien?

—Lo estaré solo es un golpe normal, no es un látigo espiritual como el de Madam Yu.

—Es un alivio.

—Pero aún así no me impide hacer esto.

Wei Wuxian tomó la mano de Lan XiChen y lo empujó a correr con él haciendo reír al zaiti ante la mirada perpleja del resto de doncellas y zaitis por el gesto tan atrevido de tocar al futuro emperador como si fuera su igual y porque era un caballero normal y soltero con el que quería pasar tiempo a solas como lo declaró el mismo Wei Wuxian cuando pasaron entre ellos corriendo. 

—¡Wei-gongzi! —gritó molesta Luo QingYan detrás del par, pues no iba a fallar en su deber de mantener el honor de aquel revoltoso zaiti. 

Luo QingYan fue la doncella de Wei Wuxian, normalmente es un personaje ignorado en la historia de la emperatriz y el general, pero ella estuvo ahí cuando las cosas empezaron a surgir entre el emperador y la emperatriz.

Estuvo cuando Wei Wuxian peleó en la guerra, adquirió su título de Yiling Laozu, se comprometió con Lan XiChen, se casó, se convirtió para terceros en la emperatriz Qiancheng De, nació su primer hijo, hizo el primer mes el pequeño y finalmente hasta que ella terminó muriendo ese mismo día que Wei Wuxian.

Muchos dicen que ella no se llevaba bien con Wei Wuxian dadas sus interacciones públicas, por eso dejó que pasara todo eso, por otro lado se creía que ella no pudo impedirlo debido a la personalidad del emperador y la emperatriz porque sino Wei Wuxian hubiera muerto desde su primer intento de envenenamiento en la ceremonia de su compromiso.

Luo QingYan llegó a apreciar a Wei Wuxian a pesar de todo lo que esta solía enojarse con el zaiti porque se volvió su amigo y familia al qué defendió hasta su último momento cuando finalmente fue asesinada por uno de los consejeros del emperador cuando se hizo voz de la traición e iban a capturar a Wei Wuxian para pagar por su crimen

Se que te adelanté el destino de esta doncella, pero es importante recordarla porque ella estuvo siempre ahí, especialmente cuando Wei Wuxian, Lan XiChen y Lan WangJi tuvieron uno de sus primeros desacuerdos, en el que ella intervino y terminó siendo herida por Bichen. Aunque eso paso después de que Wei Wuxian tuviera su título como Yiling Laozu.”

Notes:

Este capítulo terminó más largo de lo que había sido originalmente y la interacción con Luo QingYan no iba a existir porque iba a aparecer Lan WangJi con ellos, pero no paso porque quiero darles más interacciones al XiXian especialmente porque se viene otro momento que es importante y es la guerra por la que Wei Wuxian obtiene su título de Yiling Laozu.
Por otro lado Luo QingYan no iba a existir en si en su primer momento, pero dadas las cosas como eran las cosas en China con respecto a la nobleza de que las mujeres (aquí incluyo a los zaitis masculinos) no podían dejarse en compañía en solitario de hombres para preservar su honor algo que no hacen en la novela porque es atemporal o a la autora le pica un huevo la historia para darle más contexto a todo, decidí que ella estuviera ahí en vez de ser solo una amiga de fondo.
Además con la crianza que ChangZe y Cangse (dicho en el capitulo anterior) le dieron a Wei Ying como un niño sin diferenciarlo como zaiti le traería problemas ante la sociedad juzgona sobre la pureza de su honor más allá del que tienen sobre su forma de ser.
Otro detalle, no me di cuenta que el número de los capítulos de la historia esta mal como La última sonrisa al Sol, entonces lo corregirme después porque es claro que todavía no llegamos al final.
En fin, espero les guste, besos y saludos la escritora de medianoche.

Chapter 5: Capítulo 4: Danza de espadas e instrumentos. Parte 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

En el momento en que Lan Yueliang empezó a dar su paseo matutino de cada mañana, el cual se emprendía en solitario desde que su esposa la emperatriz enfermó y falleció, jamás espero que la suave tonada del guqin llegara a sus oídos a tales horas de la mañana.

Lan  Yueliang que siempre se consideró un hombre curioso, aunque su esposa por su parte lo definía como entrometido, pero aquello no importaba, ya que por mucho que creyera que se trataba de alguna otra persona, no se esperó encontrar con la figura de su hijo menor, quizás la de Lan XiChen que era más flexible con su percepción de las reglas como le pasaba a él, pero el menor sin dudas era una gran sorpresa.

—WangJi.

Las cuerdas del guqin fueron acalladas ante el llamado del hombre mayor que se acercó sin prisa al menor, que por un momento creía sería reprendido, pues las reglas del palacio Gusu estipulaban que no se podía interrumpir la paz del recinto a horas tan tempranas.

—Buenos días padre. —reverencio el menor apretando los puños, esperando el regaño una vez que se levantó y tomó su instrumento en brazos.

—Me sorprende verte tocando fuera de tus habitaciones, ¿Ha ocurrido algo especial en estos últimos días?

Lan WangJi negó con su cabeza, pero sabiendo que quizás sería de conocimiento de su padre su posible pesar, ya eran más de un mes posterior a la partida de Wei Ying, ahora Wuxian.

El recordatorio ahora constante de que más tarde no lo vería en las filas de entrenamiento del ejército imperial y que no sería acompañado por el más joven al palacio recibiendo sus bromas y burlas hasta llegar con su hermano con el que repartiría su atención del zaiti era algo que muy pocos podían identificar y mucho mas coincidir.

La situación no había sido muy palpable al inicio entre las filas del ejército, pues a pesar de que habían shidis y shimeis que extrañaban al zaiti, el anhelo de verlo no irrumpía su modo de entrenar porque seguían bromeando ocasionalmente entre ellos y se la pasaban bien sin necesitar de Wei Wuxian a su lado, pero para él las interrupciones entre sus movimientos, el coqueteo que no sabía si era voluntario o no de Wei Wuxian a su persona que se ponía nervioso se hizo palpable con el paso del tiempo. Y a pesar de que las cartas de Wei Wuxian no se hicieron esperar para él, aquello no era lo mismo sin importar que la característica forma de expresarse de Wei Wuxian también se encontrará plasmada entre sus letras y pequeños dibujos.

Por todo eso podía culpar su comportamiento actual, el abrume de los recuerdos desde su niñez a su adolescencia hicieron que tomara su guqin y dirigiéndose a los jardines llenos de genciana donde empezó a tocar cualquier canción conocida y tarareada por Wei Wuxian cuando se encontraban cerca y ahora al igual que él se estaba enfocando al cultivo musical con un dizi, algo poco común en miembros del ejército imperial que se especializaba más en instrumentos de cuerda que de viento como pasaba con su hermano y un par de primos, donde ahora Wei Wuxian se añadía.

La tonada del guqin día a día encerrada en sus habitaciones fue cambiada a canciones divertidas, alegres, tristes, llenas del folclore antiguo antes de las familias imperiales y finalmente la tonada que su padre escuchó.

La canción no tenía nombre solo algo de pies con su cabeza de inicio, donde ocasionalmente salían notas felices, otras llenas de anhelo u ocasionalmente amargas como el sentimiento de celos que subía por su garganta cada vez que Wei Wuxian se había lanzado a brazos de su hermano.

La canción no le pertenecía solo él, eso era claro cada vez que la tocaba con dirección a su ventana donde el muro a unos cuantos li de distancia  ponía límites a los miles de lo en los que se encontraba la segunda persona dueña de la canción, Wei Wuxian.

—Entonces no te molestara si te acompaño mientras escucho como tocas. ¿O has terminado ya? —dijo Lan Yueliang sorprendiendo a Lan WangJi que negó y a pesar de sentirse ligeramente reticente a hacerlo volvió a posicionarse sobre el pasto húmedo por el rocío de la madrugada y empezó a tocar ante el silencio de su padre, pero cuando creía que podía añadir otra sección a la tonada volvió a estancarse.

—¿Has terminado?

—Mn. —respondió Lan WangJi un poco impotente, porque de cierta manera sí había terminado, pero no porque la canción terminara así, sino porque todavía no podía darle un final sin que ésta se sintiera a medias al igual que el camino que han tomado sus sentimientos..

—Es una gran canción WangJi, tienes la pasión de tu madre para componer música más allá de un arsenal militar para la batalla, pero aún tienes problemas para terminarla, supongo que eso te pesa, ¿no es así?

Lan WangJi se quería negar, pero terminó asintiendo, haciendo sonreír a Lan Yueliang que no era muy cercano a su hijo menor como Lan Qiren que empatiza con él acerca del seguimiento de las reglas en el palacio, quizás no por los mismos motivos que el menor, pero esa coincidencia hacía que no lo mirara de una forma reprobatoria como le pasaba a él y ocasionalmente a Lan XiChen.

Siendo esto último algo que lo ponía nervioso y muchas veces no supiera de qué hablar con Lan WangJi que sabía también quería entablar con él, solo que las palabras no surgían y la incomodidad intervenía entre los dos.

—No se como terminarla. —declaró Lan WangJi ante el estancamiento de las notas y la tonada que a pesar de ser reciente se sentía como un estancamiento de años que tenían mucho que ver con sus sentimientos un tanto reticentes que lo han hecho perder oportunidades con Wei Wuxian.

Los abrazos que no recibía de años al igual que su hermano por parte de su madre que no era torpe para demostrar su afecto físicamente como su padre o el resto de Lan  que no los brindaba por la reserva a el contacto físico con cualquiera  y parecía paralizar a todos los Lan ante la idea, especialmente a su padre por que era el emperador y  debía ser intocable para terceros, aunque en su niñez había visto muchas veces el amor y cuidado con el que su madre tomaba su mano de su padre y ocasionalmente entrelazaban sus dedos o Lan Yueliang era lo suficientemente valiente para besar el dorso de la mano de la emperatriz Zen que no era cuidadosa con ellos.

Quizás Wu Liazng buscaba arrebatar esa timidez al afecto físico que se apoderaba en mayor o menor medida a los Lan, el por eso de sus ataques directos de afecto físico, especialmente a él que no le gustaban, no porque odiara a su madre o estas muestras de afecto, solo que había un momento en el que sentía que era suficiente y quería alejarse, a veces también quería darlos, pero Lan WangJi no era tan valiente para buscarlos de manera tan directa y eso parecía entenderlo su madre cuando lo abrumaba con su afecto y burlas.

Wei Wuxian curiosamente era como su madre al querer acercarse de manera afectuosa, quizás por la crianza de CangSe SanRen que de conocimiento general era reconocida como una mujer bastante táctil, burlona y descarada, por ello que Wei Wuxian se comportara de esa maneras no era extraño, pero eso sí se veía más limitado a Wei Wuxian de ser tan descarado como su madre gracias a la intervención de Wei Changze que era la mano dura en la crianza del menor, pero aun así no evitaba su entusiasmo y tactilidad que en un varón normal no era extraño, pero siendo un zaiti se sentía como un demasiado.

Lan WangJi se negaba al exceso de afecto de Wei Wuxian que desde muy pequeño siempre quería tomar su mano y abrazarlo, su atención ruidosa de por si le parecía abrumadora hasta el grado de avergonzar a Lan WangJi que intentaba ignorar los halagos y alejarse cuando las burlas aparecían cuando lo hacía, pero el contacto era más de lo que podía tolerar, le agradaba el tacto de Wei Wuxian era reconfortante y ligero de hacerse sin que tuviera miedo a ejecutarlo a él como le pasó a su padre cuando intentó abrazarlo para consolarlo cuando su madre murió o tener dudas en hacerlo como su hermano que no sabía si estaba bien hacerlo dada su imagen reticente al tacto.

Wei Wuxian no tenía miedo a tocarlo, pero Lan WangJi tenía miedo a lo que no entendía al sentir su tacto.

La mano fría o caliente del tacto Wei Wuxian tratando de alcanzar su mano era casi electricidad, pero no la agradable sino una rara que no le gustaba porque no comprendía el  porqué de esa sensación tan contradictoria en él cada vez que Wei Wuxian buscaba arrastrarlo a todos lados, mismo caso con los abrazos que hacían estremecer su corazón y la vergüenza era tanta que siempre se alejaba ocultándose tras las túnicas de su hermano que se reía suavemente por su reacción y divirtiendo a Wei Wuxian que buscaba más de esa reacción y por consecuencia terminó estallando en su contra sin importar que no quería hacerlo al mismo tiempo.

Las lágrimas en el rostro de Wei Wuxian mientras exclamaba por qué lo odiaba le hicieron sentir terrible y peor aún cuando Lan Xichen terminó siendo receptor de esas muestras de afecto.

El estremecimiento de su corazón que venía desde su niñez y a lo que no podía ponerle un nombre, el anhelo por ese tacto cariñoso e infantil luego juvenil y jovial que no dejaba de estar presente junto a los celos a un tercero específico, su hermano.

La canción recopilaba esos años y sentimientos que no han llegado a algo más y ahora parecía lejano que pudieran cambiar estando los dos lejos del otro.

Lan Yueliang entendió el sentimiento en la mirada de su  hijo, y de cierta manera le recordaba a la  de un joven amante que perdió a su persona amada, aunque esta si regresaría, su hijo estaba estancado en su propio sentir, algo claro para él al mirar a sus hijos con el hijo de Wei ChangZe, lo cual le era particularmente entretenido.

Lan WangJi anhelaba, pero no podía expresarlo, mientras Lan XiChen no anhelaba, pero se excusaba de la juventud de Wei Wuxian, aunque la realidad era que temía perderlo cuando ya perdió a su madre, que de cierta manera le recordaba a ella por su alegría aunque no venia de la mano con el caos que Wei Wuxian si tiene.

—En la  biblioteca hay canciones compuestas por nuestros miembros principales, quizás alguna te pueda ayudar a terminar tu pieza, pero…

Las palabras de cortadas de Lan Yueliang hicieron que la atención de Lan WangJi dejara de centrarse en apretar los labios y mirar al suelo, para mirar a su padre cuya mirada  dorada similar a la suya, pero cálida como la de su hermano, quería dar a entender que era importante lo que le diría.

—La canción no es lo único que debes darle un final, la música es el reflejo de tus sentimientos, emociones e incluso de tus intenciones de manera indirecta, pero muchas veces no son suficientes, por eso debes usar tu voz WangJi o no alcanzaran a la persona de tus anhelos y ese tercero si es que lo hay, podría ganar ventaja sobre ti y podrían adelantarse, pero si no lo hay y lo dejas pasar eso hará que te arrepientas como no tienes idea. —añadió mirando hacia el camino que su hermano menor siempre tomaba para atender sus deberes matutinos.

Lan WangJi se mostró  horrorizado, pues si su padre había visto sus sentimientos, eso significaba que su hermano también, Lan Yueliang al ver ese gesto en su poco expresivo hijo no evitó negar antes de poner su mano sobre el  hombro de Lan WangJi.

—WangJi créeme que XiChen no tiene tiempo para ver por tus sentimientos hacia Wei-gongzi, cuando él tampoco puede lidiar con los suyos, y quizás sea injusto en estos momentos. —dijo alzando los hombros y notándose culpable por lo que hacía y decía, pero tampoco se podía arrepentir. —Pero tu tienes ventaja en el corazón de Wei-gongzi, pero XiChen tampoco se queda atrás, el problema es que ninguno ha sido directo con sus sentimientos y Wei Wuxian no podrá desarrollar más sentimientos a alguno de ustedes si se quedan en el mismo estado de amistad que ya no será la misma una vez Wei Wuxian que regrese a la Ciudad de los Cielos.

—Padre.

—Hablo en serio WangJi. —dijo seriamente Lan Yueliang recibiendo un asentimiento, por lo que el mayor le entregó su ficha para ingresar a la sección. —Mi ficha es la única con el acceso a esa sección y no te preocupes por tu tío de que no le agrada Wei-gongzi por Madam Wei, debes enfocarte mas en ti y no en los demás a menos que él no te corresponda, entonces tendrás que dejarlo ir aunque te duela demasiado.

Lan WangJi empezaba a tener dudas sobre el porqué su padre decía todo eso, pero al final asintió y esa misma tarde se dirigió a la biblioteca en la sección de las partituras escritas por sus antepasados que en su mayoría se centraban en las canciones de guerra que muy pocos miembros fieles a su imperio aprendían.

También encontró canciones escritas por su madre que hablaban del amor que sentía por el imperio y su gente, el dolor que sentía por los problemas de su pueblo, Lan Wangji encontró canciones dedicadas a él y a su hermano que sabían tocar por enseñanza de su padre que jamás les dijo el origen de esas canciones, algo que sin dudarlo le pareció un gesto amable.

Sin embargo, entre canciones diversas encontró dos  conjuntos de partituras con sus letras particularmente interesantes la primera escrita por la letra de su tío y la cual estaba incompleta hablando sobre un amor profundo a una doncella cuyo nombre no menciona al igual que él con la letra de su canción, pero siempre se repetía la descripción como un copo de nieve bailando en el cielo invernal, no sabía quien era la mujer, pero por las palabras de su padre que en un principio Lan WangJi pudo haber pensado que se trataba de Lan Yueliang, pero en realidad se trataba de Lan Qiren cuyo amor dejo que se le escapara de sus manos, algo por lo que Lan WangJi no evito sentirse extraño por sentirse mal por el hombre al igual que preocupado por sus sentimientos.

Por otro lado, el segundo conjunto musical se trataba de un compositor sin nombre cuyas tres únicas canciones se centran en primera instancia en un amor romántico que a pesar de todo termino con estas personas juntas algo que se complementa con la segunda pieza que hablaba de la felicidad y el amor de familia que tenían, solo que la última pieza que parecía similar a la primera al hablar de su persona amada ahora rememoraba la felicidad que la tragedia les arrebató y que este esperaba su regreso que deseaba que los cielos le brindaran nuevamente.

Lan WangJi por algún motivo no evitó que las lágrimas cayeran sobre el papel, al mismo tiempo que no entendía porque sentía tanta empatía si él jamás había vivido algo así y aunque la letra fuera así de triste jamás había sentido algo así, como si la soledad de este ancestro fuera propia.

La canción no se terminó ese día, pero fue el primer paso para entender más de sus sentimientos con respecto a Wei Wuxian.

 


 

—¡Wei Wuxian!

Los gritos de Luo QingYang hicieron eco en los pasillos del palacio llamando la atención de sirvientes y de los presentes que volteaban en dirección al escándalo tan poco común en el palacio imperial desde hace tres años.

Lan Yueliang que había escuchado el grito inicial junto a Wei ChangZe que escoltaba ese día como protector personal por ausencia del verdadero, no evitó negarse y frotarse el ceño diciéndose más a sí mismo que a Lan Yueliang que debió haber esperado que iba a pasar algo así tarde o temprano.

—Si que me trae viejos recuerdos, ¿no te parece ShengYin? —dijo medio divertido Lan Yueliang recordando la niñez de sus hijos con Wei Wuxian.

—Lamento el comportamiento de mi primogénito, su alteza, esto se supone ya no debería pasar, pero me he equivocado la pobre doncella Luo tendrá mucho trabajo por delante.

Lan Yueliang sonrió de manera tranquilizadora a su acompañante, solo que los susurros de las doncellas y zaitis presentes hicieron que esta cambiara a un ceño preocupado, pues unos hablan del descaro de Wei Wuxian, aunque Lan XiChen tampoco se veía olvidado, pues se habla de la facilidad con la que siguió al  otro por lo que debían de ver antecedentes de comportamientos indecentes entre ambos o quizás un compromiso oculto entre su alteza el próximo emperador y el zaiti.

Por supuesto eran rumores sin fundamento, pero no por serlo signoficaba que la gente no creeria en ellos

—Hay que llamar a los guardias para que ayuden a la doncella Luo a atrapar al par, deben recordar que ya no son niños. —terminó susurrando Lan Yueliang.

—Es una buena idea. —mencionó Wei ChangZe siguiendo a su emperador que pidió a otro guardia para que empezará a despedir a los presentes que era claro iban a chismorrear sobre lo que pasó, a pesar de que se pedía discreción sobre el tema que se convertiría en una bola de nieve gigantesca que Wei ChangZe tendría que detener en algún momento o sino sería incontrolable.

Mientras los soldados se empezaron a movilizar, Wei Wuxian que sonreía satisfecho al escuchar el escándalo fuera de la biblioteca con su rostro asomándose ligeramente por la ventana.

—Wei-gongzi nos meteremos en problemas por esto. —llamó su atención Lan XiChen al mencionado que se hallaba parado no muy lejos de la puerta, pero sin notarse la intención de irse.

—Aiyoh, no va a pasar nada solo quería pasar un tiempo a solas con Lan wangzi como en los viejos tiempos, ¿a caso su majestad no desea la compañía de este?

Lan XiChen trato de ignorarlas palabras de Wei Wuxian, aunque el leve rubor en su rostro delataba su ligera emoción.

—Wei-gongzi.

—Esta bien Zewu-Jun no es como si fuéramos inmorales, este indefenso y nubil zaiti está al cuidado del futuro emperador. Además siempre es divertido causar algo de problemas.

Lan XiChen negó con su cabeza sonriendo levemente, Wei Wuxian seguía siendo tan irremediable como siempre, solo parecía que fingía bien frente a otros, pero no siempre controlaba sus emociones.

—Aunque es una lástima que Lan er-wangzi no estuviera aquí, es más divertido molestarlo. —señaló Wei Wuxian alejándose de la ventana y arrastrándose gasta una mesa dentro de la biblioteca y palmenado el espacio para que Lan XiChen se acercara

—No debes jugar con las emociones de WangJi, él… él te aprecia demasiado. —dijo Lan XiChen esperando una respuesta qué le dejara en claro que el no tenia posibilidad alguna con Wei Wuxian.

—Vamos, sabes que no intento ser cruel sólo bromeó, Lan er-wangzi se toma todo demasiado en serio, debería considerar qué no todo es tan directo, hay muchas interpretaciones en una sola palabra.

—Ya lo sé, pero él puede pensar que no es así. Aun así el no se fue sin más, me dejo esto para ti.

Wei Wuxian miró curioso cuando de la manga de Lan XiChen salió una carta sacándole una sonrisa a Wei Wuxian que la tomo y decidió leerla en casa.

—Tenía que ser Lan er-wangzi, gracias ZeWu-Jun. ¿Qué tipo de problema ha ocurrido para solicitar el apoyo de su alteza real fuera de la Ciudad de los Cielos?

—En realidad era la de tu padre, pero como se encontraba fuera por tu regreso, se mando a WangJi por ser un cultivador fuerte.

—Entonces se ha hecho más fuerte Lan er-wangzi ha tal punto de poder sustituir a mi padre cuando se ausenta. —dijo Wei Wuxian con una sonrisa de en sus bordes delataba la sensación de reto que Lan XiChen conocía perfectamente.

—Es correcto Wei-gongzi, aparentemente han habido problemas en las fronteras de los Jin y Wen, hay un enemigo que no pueden controlar y necesitan apoyo real.

—Un enemigo tan fuerte para que Wen Rouhan o Jin GuangShan no puedan lidiar con este. —pensó Wei Wuxian en voz alta con una mano sobre la barbilla sintiendo que algo no estaba bien, pero solo esperaba que ese fuera un error suyo, Lan WangJi esta en camino, si no es que ya estaba ahí y esperaba que no estuviera en peligro.

Wei Wuxian suspiró y apoyó su rostro contra su mejilla  mirando a Lan XiChen.

—Ojalá hubiera llegado antes y así hubiera acompañado a mi padre.

—Wei-gongzi, no creo que Wei-xiansheng te hubiera llevado con él, ahora eres un zaiti reconocido por el imperio y las familias de la capital imperial.

—Soy un zaiti, pero eso no significa que deje de ser un soldado del Imperio Lan, Lan wangzi. —dijo Wei Wuxian con cierto tono de voz molesto que sorprendió a Lan XiChen al darse cuenta de lo que dijo.

—¡Wei-gongzi, no me refiero a que seas débil!

—¿Ah no? —cuestionó el Wei con los brazos cruzados usando el mismo tono de voz molesto.

—¡No!, pero estas soltero y muchos podrían aprovecharse de eso, eres un Wei que puedes darles hijos y estatus a los que no lo tienen, se aprovecharon de tu vulnerabilidad.

—¿Entonces su alteza no cree que pueda defenderme?

Lan XiChen noto el mayor disgusto en Wei Wuxian y vio que tipo de ideas se podría hacer, pero siempre había una realidad en ciertos asuntos y Wei Wuxian era tan vulnerable a ser atacado por diferentes medios y no exclusivamente por fuerza ante cualquier hombre interesado.

—No dudo que seas fuerte, siempre alcanzaste a WangJi a pesar de que eres más joven, pero…

—¿Pero? —alzó su ceja de manera cuestionante Wei Wuxian.

Lan XiChen se negó y antes de que Wei Wuxian pudiera reaccionar grito por el ataque a su persona.

—¿¡Lan wangzi que demonios!?

—Demuestro mi punto.

—¡Eso no demuestra nada!, ¡Y eso es trampa, estaba distraído!

Lan XiChen se sorprendió por la respuesta de Wei Wuxian, muy rara la vez el menor había gritado, especialmente a él o a Lan WangJi.

Wei Wuxian intentó quitarse de encima a Lan XiChen, pero el agarre en sus muñecas era fuerte y sus piernas estaban bien inmovilizadas, ya les habían enseñado a evitar el sometimiento por un tercero, pero los Lan siempre han sido hombres y mujeres muy fuertes en lo que respecta la fuerza bruta, especialmente los hombres.

Ver a Lan XiChen encima suyo lo puso nervioso, se sentía pequeño a comparación de su próximo emperador.

—¡Lan wangzi quítate!, ¡esto no demuestra nada!

Lan XiChen escuchó el agudo en la voz de Wei Wuxian, lo miro a la cara y el leve rubor apareció al ver la posición en la que estaban, apartándose inmediatamente.

Wei Wuxian se levantó del suelo de la biblioteca y se sacudió sus prendas, un suave rubor apareció en su rostro por la indignación y el nerviosismo previo.

—No demuestra nada, puedo defenderme de cualquiera, solo baje la guardia alrededor suyo.

—Wei-gongzi, eso no…

—¡Puedo defenderme, no soy una débil doncella!

—Entiendo, entonces demuéstralo.

—¿Qué?

—Wei-gongzi, demuéstrame que me equivoco, de caso contrario le exigiré a su padre que lo deje dentro de la capital imperial sabiendo que puede ser atacado tan fácilmente, quiero mantenerte a salvo Wei-gongzi y si no puedes tu mismo lo haré yo. —declaró firme Lan XiChen. 

Wei Wuxian contuvo la respiración, jamás espero que Lan XiChen le dijera algo así, le parecía indignante, pero al final comprendió la preocupación de este, su padre y madre también lo tenían, pero eso no le daba el derecho a Lan XiChen de elegir en su vida.

—Bien. —aceptó Wei Wuxian levantándose y demostrándose retador. 

Lan XiChen quería decir que no debía de prepararse porque cuando alguien lo atacará no podría decir que estaría listo, pero negó, ya no quería pelear con Wei Wuxian, se levantó solemne y casi alcanza la muñeca de Wei Wuxian cuando este giro sobre si mismo y lo esquivo mostrando una sonrisa burlona.

Lan XiChen parpadeo sorprendido, pero aún así se volvió a lanzar en contra de Wei Wuxian para derribarlo, quizás Wei Wuxian tenía razón había bajado mucho la guardia a su alrededor y por eso pudo derribarlo antes.

Poco a poco los movimientos de Wei Wuxian parecieron divertirlo, por lo que empezó a burlarse, especialmente cuando sorpresivamente los que los buscaban los vieron como salieron de la ventana de la biblioteca y empezaron a correr alejándose entre risas el Wei de Lan XiChen. 

—Entonces Lan wangzi si se equivoco y no puede atrapar a este indefenso y débil zaiti. —se burló Wei Wuxian deteniéndose enfrente de Lan XiChen que también se detuvo en uno de los jardines. —Oh y yo pensé que me iban a forzar a casarme contigo y ahg…

El golpe seco contra su espalda, Wei Wuxian nuevamente se vio contra el suelo, pero esta vez si pudo acertar un golpe a Lan XiChen en su hombro cuando intento detener sus brazos a los lados de su cabeza y en un hábil movimiento casi se pudo levantar, pero el tirón a su pie lo volvió a tirar golpeándose la barbilla con el suelo casi chillando de dolor hasta que fue arrastrado y nuevamente quedo sometido bajo el peso de Lan XiChen que lo sostuvo con fuerza cuando nuevamente intento soltarse.

Wei Wuxian cerró los ojos cuando vio a Lan XiChen acercarse a su rostro, pero se quedo ahí y no hizo nada.

—Wei-gongzi, gane.

Wei Wuxian hizo un sonido de indignación encarándolo importándole poco lo cerca qué estaba el rostro del otro.

—¡Sigue siendo trampa!

—¿Por qué es trampa?

—Eres un Lan, es claro que eres más fuerte que cualquier idiota en el imperio.

—Wei-gongzi eso no…

—Si tiene mucho que ver, estuve entrenando para defenderme en esos escenarios y ningún hombre compara su fuerza bruta Lan, ¡jamás podría defenderme de ti o de Lan er-wangzi!, no es justo que quieras decidir sobre mi vida por esto. —exclamó al final Wei Wuxian haciendo una mueca de molestia en los labios.

Lan XiChen parpadeo sorprendido antes de suspirar.

—Lo lamento Wei-gongzi, tienes razón, solo me preocupo por ti.

—No deberías hacerlo suficiente tengo con las personas en mi hogar. —resoplo molesto el Wei.

—Pero lo hago porque te quiero y me importas. —declaró Lan XiChen ruborizando a Wei Wuxian que no había escuchado decir ni a Lan XiChen o a Lan WangJi tales palabras.

—Yo… gracias Lan wangzi.

—No tienes que agradecer nada Wei-gongzi, somos amigos.

Wei Wuxian al escuchar eso último no sabia porque sintió alivio y algo de desilusión, por lo que al final solo se limitó a sonreír satisfecho.

Ambos se quedaron en silencio y tan pronto como Wei Wuxian movió sus muñecas se dio cuenta de que seguía debajo de Lan XiChen.

—Y buenooo, el captor me va a besar o algo parecido por haber atrapado a su presa. —se burló Wei Wuxian para asombro de Lan XiChen que escuchó la risa de Wei Wuxian ante el gesto de sorpresa de su futuro emperador.

Wei Wuxian nunca había imaginado que burlarse de Lan XiChen como lo hacía de Lan WangJi también fuera tan divertido, especialmente porque Lan XiChen era tan transparente.

—Jajajajaja, quien diría que el hombre que quería someterme a su voluntad no se atrevería ni a besarme, que vergüenza al no reclamar su premio.

—Wei-gongzi.

—Bueno a menos mi dignidad estará intacta, pero no la suya como conquistador Lan wangzi.

Wei Wuxian negó chasqueando la lengua divertido antes de seguir riéndose.

Lan XiChen miró a Wei Wuxian que se seguía burlando enmedio de uno de los jardines donde nadie los había alcanzado, y a pesar de la posición en la que se encontraba seguía divirtiéndose a costa de Lan XiChen.

Lan WangJi siempre se quejo de que Wei Wuxian se burlaba de él con aquella forma tan molesta y provocativa que Lan XiChen injustamente había desestimado hasta que finalmente era receptor de ellas y la ligera irritación aparecía en su persona.

—Vamos Lan wangzi, retírese de mi persona si no va a hacer nada para declarar su vic…

Las palabras de Wei Wuxian se ahogaron los labios del Lan que se cernieron sobre los suyos dejándolo en blanco, Wei Wuxian nunca pensó que en todos en esos años en los que había tratado con Lan XiChen, aquel joven que lo había tratado con cuidado y respeto en cada una de sus palabras que siempre intentaban ser sinceras y consecuentemente eran seguidas por las acciones del futuro emperador que lo había besado.

Aquella fue una acción precipitada que lo dejó impactado, siendo un reflejo en su mirada cuando Lan XiChen dejo de rozar sus labios en ese efímero gesto tan simple y puro, pero cuando el futuro emperador lo miró, se dio cuenta de su error.

—Wei-gongzi yo lo lamento, yo no…

Wei Wuxian estaba en shock, para él un beso era algo que no se debería regalar a cualquiera y mucho menos dejar que se lo robaran, pero mirando a Lan XiChen el rubor solo se manifestó tan brillante en su rostro que no pudo evitar querer cubrirlo y huir de ahí, por lo que empujando a Lan XiChen, salió corriendo como un cobarde y similar a una doncella que huía de algún peligro.

—¡Wei-gongzi! —escuchó el llamado por parte de Lan XiChen, pero no se detuvo siguió corriendo y cuando vio a su padre junto al emperador no evitó esconderse detrás de él como un niño asustado.

—¿Wei Ying?

—¿Estás bien Wei-gongzi?

Wei Wuxian rememoró la sensación de Lan XiChen en sus labios y se ruborizo profundamente.

—Estoy perfectamente, su alteza, lamento no haber visto a Lan er-wangzi, Lan… —Wei Wuxian trago y se mordió ligeramente el labio tras la espalda de su padre. —… wangzi me contó la situación en la frontera.

Lan Yueliang al ver en su periferia como su hijo mayor se detenía de su carrera y la timidez con la que actuaba Wei Wuxian, pensó que algo había pasado entre ellos y como resultado estaba el comportamiento actual de Wei Wuxian.

—Sabe Wei-gongzi pudo haber hablado eso con mi hijo con su doncella presente, no debió huir con él.

—Lamento mi comportamiento, solo quería hablar como en los viejos tiempos. —respondió Wei Wuxian haciendo una reverencia a modo de disculpa.

—Padre.

La presencia de Lan XiChen hizo que Wei Wuxian se ocultará más detrás de Wei ChangZe que alzó una ceja interrogante por esa acción, pero se dedico a hablar de manera sería.

—Lan wangzi, Wei Ying recuerden que ya no son niños para estar a solas y deben estar acompañados siguen solteros y pueden darse malinterpretaciones.

—Yo… lo lamento, como mayor debí abstenerme de comportarme así.

—Por favor no lo repitan o seremos blanco de grandes escándalos entre las dos familias.

Wei Wuxian asintió al igual que Lan XiChen.

Wei ChangZe miró a los dos jóvenes siendo más perceptivo, trato de ignorar lo que paso entre ambos y negó, quizás sería buena idea si Wei Wuxian se mantuviera alejado unos días del palacio Gusu.

Al final Wei ChangZe llamo a  Luo QingYan para que los dos se retiraran sin muchos dramas, que al final solo se demostraron cuando subieron al carruaje y la doncella se quejaba a viva voz sobre la escandalosa forma de ser de Wei Wuxian mientras este la ignoraba siendo claro para la doncella que terminó soltando un ruido molesta antes de jalar la oreja del Wei.

—¡Oye!

—Eres un zaiti de lo peor, ni siquiera escuchas.

—Lo lamento MianMian.

Luo QingYan viró su mirada antes de suspirar y cruzarse de brazos sentándose en el carruaje en silencio hasta que pensó que ya tenia las palabras correctas en la boca.

—¿Qué te pasa?

—¿Eh?

—Wei Wuxian soy tu doncella y llevo el tiempo suficiente conociéndote desde la montaña Chengshi para saber que este comportamiento es extraño viniendo de ti. Tu silencio es poco común.

Wei Wuxian  se chupo los labios un tanto rojizos recordando el contraste en la tonalidad clara de estos en el Lan al que ahora no pudo evitar recordar todas aquellas veces que los había tenido tan cerca de él, el beso había sido tan simple, pero había dejado una sensación permanente que sentía siempre lo iba a dejar marcado.

Pensó en su madre besaba a su padre todo el tiempo a pesar de las represalias de su abuela BaoShan sobre su falta de disciplina y decencia al mostrarse afectuosa frente a su propio hijo que no le molestaba porque la misma CangSe decía que era inevitable para ella querer demostrar su amor a su esposo y más a él.

Su padre tampoco parecía disgustado sino que coincidía con la idea de que se sentía muy feliz porque CangSe SanRen era su persona contrario a lo que pasaría si no lo fuera y porque no le molestaba que ella fuera así de afectuosa.

Wei Wuxian era afectuoso, su madre adoraba eso al igual que su padre, algo que muchas veces disgustaba a Lan WangJi y a Lan Qiren cuando intentaba aferrarse al menor de los Lan en el pasado hasta que empezó con el mayor de ambos porque no lo apartaba y decía estar bien si se sentía seguro, Lan XiChen nunca se ha molestado porque tomara su mano o abrazara su brazo, a pesar de que la barrera entre un inferior y su emperador estuviera medio levantada al dirigirse uno al otro con cortesías que parecían olvidadas ocasionalmente cuando estaban juntos.

Lan XiChen seguía siendo mayor que él, es un futuro emperador y un cultivador poderoso, pero también es su amigo y es Lan Huan, un hombre joven que era encantador y caballeroso con cualquier persona que se lo mereciera y aunque no se lo mereciera él no se rebajaba a la descortesía de tales individuos.

Por eso Wei Wuxian se preguntaba porque besarlo a él, había personas más agraciadas y que encajaban con los Lan a diferencia de él que era caótico y un alborotador como lo señalaba Lan Qiren o Madam Yu cada vez que podían.

Había muchas dudas en la mente de Wei Wuxian, pero una vez más el roce a sus labios con sus dedos lo dejo pensativo.

¿Qué significaba ese beso?

—Yo… estoy preocupado por Lan er-wangzi salió de la capital a la frontera resguardada por Jin y Wen, no suena como algo que ellos harían a menos que sea muy grave.

Luo QingYan se mostró sorprendida, quizás no había salido de la montaña Chengshi en años, pero su padre si y jamás había oído de enemigos en las fronteras del imperio, solo pequeños traidores dentro de las familias imperiales que fueron aniquiladas.

Los Wen no eran traidores, ellos tenían una buena posición imperial y tenían un terreno amplio a su cuidado qué manejaban obteniendo buenas riquezas, mismo caso con las demás familias, pero eso no quería decir que se ambicionara más.

—Wei-gongzi, ¿cree que hay que preocuparnos?

—Solo hay que esperar noticias de Lan er-wangzi y lo sabremos. —dijo seriamente Wei Wuxian recordando la carta entre sus mangas.

La respuesta dejo un poco disgustada a Luo QingYan mientras miraba al exterior del carruaje viendo el interior de la enorme Ciudad de los Cielos  a vivo apogeo con sirvientes, intelectuales, ministros y familias de estos que eran habitantes fuera del palacio Gusu que le daba vida a la capital.

 


 

A miles de kilómetros de ahí, Lan WangJi finalmente llego al área fronteriza, más específicamente al pueblo de YiFu, los muros altos de protección para dar entrada y salida al pueblo muy rara la vez se veían apiñado de soldados  que se movían con rapidez en búsqueda de armas aparentemente.

Lan WangJi vio a algunos Jin entre ellos, pues el emblema de la peonia entre la nieve en las túnicas junto al emblema de los Lan no le parecía algo común de ver si esta ciudad era resguardada totalmente por los Wen, aquello no le parecía una buena señal.

Wen Shi era general de las fuerzas Wen en la frontera siendo mano derecha de Wen Rouhan cuando este se ausentaba en la capital o se encargaba de Qishan que ahora estaba recibiendo muchos refugiados en lugar de los pequeños pueblos en , por lo que el hombre lo puso al tanto de la situación en la que se encontraban.

Un grupo de cultivadores extranjeros han empezado a atacar sin algún orden específico los pueblos de la frontera, donde los últimos ataques ya empezaron a ser especiales pues comenzaron a ver cadáveres andantes y finalmente se dieron cuenta de que estaban dando un orden de ataque como queriendo rodear a la ciudad Quishan.

—Esperábamos que Wei-xiansheng viniera y pudiera entender quien levantaba a estos seres, pues la familia se especializa en energía Yin y quizás hacer retroceder a los cadáveres para llegar a los humanos que siempre están hasta atrás o se cuelan entre los cadáveres.

—Comprendo, ¿algo más?

—Los Jin mencionan una situación similar en su área, mandaron refuerzos con nosotros, ya que tienen un número poblacional mayor de soldados o eso es lo que dicen pues nuestra frontera es la primera que si cae, la suya seguiría.

Lan WangJi no le parecía agradable de escuchar aquello, era una verdad irremediable, si, porque si Wen era derrotado en su frontera la siguiente podría ser Jin, pero no significaba que los Jin debían saberlo, eran fronteras en igualdad de condiciones de altura y susceptibilidad de ser atacados, aunque se preguntaba porque primero Wen si el desierto de Gobi era menos accesible que la costa de los Jin para ser atacada.

Algo no estaba bien.

Lan WangJi siguió a Wen Shi por el pueblo, no había mucho civil ahí, pues parecían qué se preparaban para el peor escenario de ser invadidos.

La noche estaba empezando a caer y eso parecía asustar a los soldados qué tenían tanto la espada como arco y flechas en sus cuerpos.

Las antorchas empezaron a iluminar el pueblo volviéndolo de un tono rojizo y naranja, los soldados parecieron agitarse más y justo cuando estaban llegando al muro frontera Lan WangJi logro visualizar al horizonte un gran número de figuras entre las qué se encontraban muchas figuras retorcidas.

—¡Ahí estan! —gritó uno de los soldados Wen.

Lan WangJi vio a una figura que parecía más lejos de las demás, era una figura que le parecía demasiado siniestra para estar ahí sin hacer nada y parecer no portar un arma, pero el brillo verde que salió de su manga empezó a enloquecer a los cadáveres que parecían animales salvajes y listos para atacar.

Lan WangJi recordó sus entrenamientos con Wei Changze que tenía un artilugio similar cuando los hacía enfrentarse a cadáveres feroces en la capital.

Por supuesto aquel objeto era débil debido a la utilidad que tenía, pero comparado a aquel en mano de ese extraño parecía intimidante.

Lan WangJi no dudo ni un minuto en gritar que atacarán y no esperarán ni un movimiento del enemigo y casi como si aquello fuera una señal para los otros, los cadáveres aullaron con ferocidad y corrieron con aquella velocidad inhumana lanzándose en contra de los muros qué escalaron con una facilidad imposible.

Los soldados que jamás habían enfrentado algo así se notaron aterrorizado, Lan WangJi también se sintió asustado junto a los soldados que había llegado desde la capital de Gusu, pero aún así no dudaron en emular sus armas sin miramientos.

Sin embargo, un entrenamiento simple con cadáveres de nivel medio de Wei Changze no era nada comparado con cadáveres siendo rápidamente fatigado donde los gritos de ayuda empezaron a desgarrar la noche en aquel pueblo.

Notes:

Ufff llevaba mucho tiempo sin publicar y quería que fuera mi XiXian en vez de los Wangxian pendientes, extraño las actualizaciones de la autora XiXian que me gusta, pero ni modos a esperar y dar mi grano de arena a este ship tan poco explorado.
Bueno hay otra actualización sobre mi estado de salud y es que me enferme y me fui a trabajar pudriendome como tres días hasta que fui al doc para saber que mi temporada de enfermarme ya había llegado y pues acabe el tratamiento y ahora escribo muy feliz un nuevo cap de esta historia que me encanta como quedo porque el borrador no avanzaba y después de darme una releeida a una historia me inspiró ligeramente.
Hay qué recordar que Lan Zhan en un inicio en la novela es un joven angustiado qué no puede lidiar con sus emociones en lugar de ser un chico muy seguro de si mismo, XiChen me da las mismas pintas solo que menos reservado, tímido, pero al mismo tiempo impulsivo y algo idiota.
En fin me encanta como quedo la dinámica aquí entre XiChen con Wuxian y QingHeng-Jun con WangJi porque canonicamente no hay y no existe esta relación padre e hijo mientras que el XiXian solo es un ratito antes de convivencia antes de decirse verdades enmedio de una situación de rehenes.
Espero les guste, besos y saludos, la escritora de medianoche.

Series this work belongs to: