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Abuelito

Summary:

Alina, una joven proveniente de un Zenith futuro, logró convencer a su abuelo Gustav de ir a la capital de su reino, Askr.

Para el cadáver de Gustav, es difícil estar en el mundo de los vivos.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Los muertos no deberían convivir con los vivos. Eso es lo que cree firmemente Gustav, antiguo rey del Reino de Askr.

Desde que fue invocado, suele evitar activamente a su familia. Le duele no ver a su amada esposa Henriette y a sus preciados hijos, Alfonse y Sharena, pero él cree que lo mejor es no estar con ellos. Ellos todavía respiran. Los gusanos no intentan comerse sus cuerpos. Ni tampoco huelen a muerto.

La única compañía que Gustav ha aceptado, es la de Alina, su nieta del futuro, la hija que su hijo Alfonse tendrá con la princesa Verónica del Imperio de Embla.

Claro, Gustav y Alina nunca se conocieron antes de su muerte, por eso él aceptó su presencia. Ella nacería en varios años, pero gracias a que fue invocada, Alina tuvo la oportunidad de conocer a Gustav.

Llevan varios meses hablando, sobretodo, Alina lo busca para platicar de cualquier cosa mínimamente importante para sí. El antiguo rey se ha acostumbrado a la presencia de la joven del futuro.

La ha empezado a apreciar, tanto que se dejó convencer de ir a la capital a dar un "paseo familiar"...

Las cosas salieron mal. Peor de lo que Gustav imaginó.

Se sentía observado en todo segundo. Todos en Askr lo reconocieron de inmediato como el fallecido rey. El cadáver del rey.

Un no muerto que olía horrible, y que varios insectos insistían en devorar.

— ... — Gustav se sentó frente a su nieta. Aquella niña de trece años. Era joven y estaba viva.

— ¡Ya quiero que lleguen mis panqueques! Me encantan los panqueques, abuelo Gustav.— Alina comentó con alegría.— ¿No vas a comer? Te comparto mi comida.

— No creo que sea buena idea.

— ¿Entonces que vas a comer o beber? Ya sé que estás... bueno, no estás vivo, ¿pero no puedes disfrutar al menos del sabor? — Ella propuso: — Hay que averiguarlo. Quizás puedas disfrutar todavía el comer.

Gustav aceptó. Y ese fue un gran error.

Cuando llegaron los panqueques, Alina cortó con cuidado un pequeño pedazo, y se lo otorgó a Gustav. Él pasó el pan por su lengua. No tenía sabor. Intentó tragarlo, y su cuerpo lo escupió por instinto. El pedacito de pan cayó al suelo.

— ...

— Perdón, abuelo Gustav. Pensé que podrías sentir placer y felicidad... Siempre estás serio, y quería ver si eso te provocaba un poco de alegría.— Alina se apresuró a disculparse.

— No hay ningún inconveniente. Yo ya tenía una idea de qué ésto podía suceder, pero también quería experimentar. Tú no has hecho nada malo.

— ¿Extrañas comer, abuelo Gustav? ¿Extrañas poder degustar el sabor de la comida?

— Extraño vivir, pero ya acepté lo que ahora soy: un títere de Hel, un no muerto... Extraño respirar. Extraño saborear. Extraño sentir mi corazón palpitar.

— Abuelo Gustav, lo siento mucho por ti. No te merecías eso.

— No importa.

— ...

— ...

Tras un breve periodo, la niña de ojos azules volvió a hablar.

— ¿Ésa cicatriz ya la tenías, no? Recuerdo que, en el futuro, pude ver varios retratos de ti con ella.

— Hel me la hizo hace décadas. Viví el resto de mis días con ella en mi rostro, y ahora muero con ella.

— Creo que se ve genial... — Comentó ella, jugando con sus mechones rubios platinados.

— Tu padre decía lo mismo cuando era mucho más joven. "Papá, tu cicatriz se ve genial", recuerdo que eso me decía Alfonse cuando era un pequeño niño.

— ¿Y te gustaba el halago de tu hijo?

— Sí, porque sabía que él me admiraba...

Por primera vez en ese día, una pequeña sonrisa apareció en los fríos labios de Gustav. Observó con atención a Alina.

Gustav alguna vez escuchó en vida que tener un nieto era casi lo mismo que tener un hijo.

Notes:

Ésto lo hice en cinco minutos. La verdad no sé qué escribí, pero me gustó.

Alina y Gustav hablan poco, sobretodo Alina, quién es de más palabras a comparación de Gustav.

(Si alguien nuevo lee esto, Alina es mi fanchildren de Alfonse y Verónica)

Me gusta escribir de esta relación de abuelo y nieta. Siento que ellos definitivamente se quieren, aunque no estaban destinados a conocerse.

Si Gustav hubiera permanecido con vida, definitivamente sería el típico abuelito que mima y le da consejos a su nieta 💙🩶

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