Chapter Text
[Varios años antes]
Petra había sido muy joven cuando su madre los abandonó.
No la recordaba, ni siquiera recordaba su voz— todo lo que sabía de aquella mujer era un nombre y la cara en una foto escondida entre las cosas de su papá.
Ella no era cómo Lin. Ella no tenía falsas esperanzas ni falsos recuerdos de promesas rotas. Su madre no los había amado lo suficiente, había elegido marcharse… Qué podía hacer ella al respecto? Nada. Prefería no pensar en ello, no servía de nada.
(Por qué Lin jamás pudo ver eso?)
Se había ido, no merecía su tiempo intentar recordarla.
(Por qué Lin insistía en recordar a la mujer para la que no fueron suficiente? Alguien que había elegido irse?)
Así que no lo hacía, no lo intentaba; no hacía preguntas. Así era mejor.
(Por qué Lin seguía haciéndolo? Sólo lograba lastimarse a sí misma.)
Al contrario de Lin, ella no quería nada de esa mujer. No quería sus historias, ni respuestas inexistentes sobre porque los dejo. No quería saber más… Pero Lin si. Ella tomo cada historia, cada falsa respuesta para cuidar sus sentimientos, cada comparación.
Ella nunca pudo lograr que Lin se alejará de Summer. La mujer la tenía encantada con historias y dulces palabras sobre cómo "se parecía a Isis". Ni siquiera su padre pudo lograr que viera la razón! No, Lin siguió persiguiendo mentiras y falsas esperanzas.
Y luego, cuando Summer volviera a desaparecer por días y semanas, le tocaba a ella escuchar todo. Cada mentira, cada excusa, cada pregunta, cada esperanza— era tonto. No sé necesitaba ningún genio para adivinar que había sucedido.
Isis Valtherion se había aburrido de jugar a la familia, se había ido, los había abandonado, había abandonado a su papá para cuidar a dos niñas el sólo— qué derecho tenía esa mujer, intentando limpiar la reputación de su adorada mejor amiga y manipular a su hermana para creer sus mentiras?
Petra no lo soportaba.
Era tonto, era falso, eran mentiras, era—
(Desesperanzado.)
Y eso mismo le había dicho a Lin.
Discutieron mucho al respecto.
(Su propia hermana eligió a alguien más sobre ella.)
No era justo.
Su papá siempre estaba ocupado, siempre había algo que hacer. Petra entendía eso. El tenía trabajo que hacer, simplemente no podía lidiar con todo a la vez.
(El tampoco las eligió a ellas.)
Entonces…
Tenía que romper el corazón de su hermana y intentarlo hacer ver la verdad cada vez.
Tenía que cuidar de ella cada vez que se escapaba a jugar con el niño problema que llamaba su amigo, y terminaba enferma.
Tenía que ignorar que sus amigos se frustraran con ella por arrastrar a su hermana con ellos porque no podía tenerle la confianza de dejarla sóla.
(Algunos de ellos también se fueron. No la sorprendió.)
Pero ambas fueron creciendo, había menos fiebres, menos extrañas medicinas que papá dejaba, menos… todo.
Parecía que todo estaba mejorando.
Su papá le había explicado, Lin estaba creciendo, su cuerpo se estaba fortaleciendo, estaba ganando contra su condición— lo que sea que fuera. (Nunca había habido un nombre. Pero no importaba, o si? No necesitaba un nombre.)
Pero eso también significaba que Lin ya no la necesitaba.
Eran cercanas (vivían juntas, se conocían desde el primer día, era obvio)… Pero Petra no era la primera opción, no en realidad. Ni siquiera era la segunda.
Alexander y Summer lo eran.
(No era eso irónico? Ni su propia gemela la elegía.)
Tal vez… así era mejor.
No se necesitaban, estaba bien, podían estar por su cuenta.
Petra… era libre así. No tenía que preocuparse por Lin. No tenía que ser una niñera. No tenía que elegir a Lin sobre todo.
(Por qué no podía olvidar las noches que casi no volvió a despertar?)
Todo niño en su pueblo había crecido escuchando historias de las cuevas, sobre los monstruos aterradores que vivían ahí, y las extrañas cosas que la gente oía venir de ellas… Pero esas sólo eran historias, cuentos para asustar a niños pequeños— Petra ya no era una niña pequeña.
Usualmente no les dió mucha importancia, simplemente estaban allí. Todas las entradas a las cuevas habían sido selladas, pero ellos encontraron un agujero, uno lo suficientemente grande para entrar.
Era tonto. No era importante, pero… No se suponía que estuvieran allí. Tenían una oportunidad de satisfacer una curiosidad que jamás habían notado antes, de averiguar la verdad sobre las historias que tanto pagaron su niñez.
Pero no todos tenían el valor de descubrirlo por su cuenta.
Allí nació el reto.
Parecía una perdida de tiempo, qué podría encontrar en una cueva polvorosa que apestaba a aire rancio? Era una idea estúpida. Y eso mismo les dijo.
Entonces…
"Aw, no me digas que tienes miedo… Qué, es la 'valiente' Petra una bebé miedosa igual que su hermanita?"
…
Parecía inofensivo mientras se arrastraba por el agujero; sólo un reto que sabía era estúpido, pero tenía que hacer porque tenía un orgullo que defender. No pensó mucho en ello mientras tomaba la antorcha que le pasaron por el agujero, ni pensó dos veces en las marcas alrededor del agujero que casi, casi parecían marcas de garras.
Sólo colocó la antorcha en la pared y miró a su alrededor. No estaba tan oscuro como lo había pensado, aún habían algunos sistemas de iluminación que seguían funcionando— había sido una mina, sí las múltiples herramientas tiradas a su alrededor no eran prueba suficiente.
El reto había sido 5 minutos adentro, y Petra lo había cumplido fácilmente. Ni siquiera la habían retado a ir a lo profundo, solo entrar; fue su error, ahora le debían tragarse su palabra y sufrir cómo ella podría oficialmente llamarlos bebés cobardes.
"Fácil." Sonrió, asegurándose de agregar un tono de burla a su voz mientras se agachaba para volver a salir. Su expresión cayó al ver como un bloque de piedra fue colocado sobre su salida. Suspiró, "En serio? Wow, muy maduros, chicos…"
Sólo rodó los ojos y volvió a levantarse para tomar uno de los picos tirados a su alrededor. La herramienta de hierro pesaba en sus manos. Lo levanto como pudo y golpeó la piedra, sin esperar mucha resistencia… Pero el impacto resonó por el pico hasta sus huesos, y no hubo ni un rasguño en la piedra.
Se quedó mirándola un momento, confundida, entonces intento otra vez… y una y otra vez.
La piedra seguía intacta.
"Ey, ésto no es gracioso!" Les gritó, dejando caer el pico. "No me están asustando!"
Pero si la estaba asustando. Debía ser algún truco, alguna broma, pero sabía de las mazmorras y de los encantamientos arcaicos que protegían sus paredes, y una parte de su mente no podía imitar comparar la situación… Pero eso era imposible, no? Era solo una cueva, una antigua mina abandonada e historias— no una mazmorra.
Levanto otro pico y golpeó la piedra y la pared— no dejo ni un rasguño.
Intentó golpear la pared del túnel.
Tampoco funcionó.
La comprensión la golpeó como un balde de agua fría. Estaba atrapada en lo que parecía ser una mazmorra.
[Presente]
Para ese punto, no debía estar sorprendida. Claro que llegar a Ciudad Faro derrumbaría sus planes de inmediato, porque esa era su suerte.
Claramente.
Pero, hey, al menos Jesse, Lukas y Axel estaban disponibles— Olivia estaba ocupada y Lin estaba quien-sabe-dónde. Y Axel estuvo cerca de no ir, la única razón por la que había ido fue porque Gabriel había ido a visitar a Magnus!
La hacia extrañar cómo eran las cosas antes, cuando los cuatro salían de aventuras y, de vez en cuando, podían arrastrar a Lukas y a Lin con ellos, cuando poder encontrar a los demás con el tiempo de salir y explorar no era algo escaso.
…Cuándo todo era más simple.
Los "para la próxima" se estaban volviendo amargos… Eran cada vez más comunes, y cada vez más raro que pudieran hacer lo que antes era común.
Las cosas estaban cambiando y, a veces, podía ver cómo los estaba cambiando a ellos y su amistad también.
Esto sólo era otro recordatorio.
…
Pero, viendo el lado positivo, al menos podrían ir de aventura los 4… Sí lograban decidir qué hacer exactamente.
Aparentemente, Jesse y Lin habían conseguido un mapa extenso que cubría mazmorras conocidas y áreas de interés para aventureros, y todos tenían sus opiniones de a dónde ir.
"Aquí, y aquí," señaló en el mapa, los 4 estaban sentados alrededor cómo sí estuvieran conspirando algo, "no ha sido muy explorado y está lo suficientemente alejado, la gente usualmente no viaja por allá, podríamos encontrar algo interesante."
Era, obviamente, la opción con el potencial de volverse muy interesante, pero los demás no estaban de acuerdo.
"Acá, al noroeste, hay rumores de cosas extrañas sucediendo últimamente," dijo Jesse, señalando el área que quería investigar en el mapa, "las personas en las aldeas cercanas dicen que los monstruos y los saqueadores han estado actuando extraño, casi como sí estuvieran trabajando juntos… No tienen curiosidad? Deberíamos ir a investigar!"
Rubén chilló, en apoyó de su dueño.
"No lo sé, la gente dice muchas cosas…" Lukas frunció el ceño, "recuerdan el incidente en la reconstrucción de Argos después de la Tormenta? Las personas estaban tan convencidas de que habían espíritus en pena deambulando por la noche. Oh, recuerdan como Axel—?"
"Uh, nop! Nada. No hablemos de eso." Lo interrumpió el mencionado, rojo de vergüenza mientras los demás intentaban disimular su risa. "Ejem… Oh, esperen, qué tal este lugar!"
Su mano cayó sobre el mapa, con el dedo apuntando hacia un área claramente marcada con una penumbra de tinta, cómo sí el vacío estuviera consumiendo el papel en sí.
Bosque Oscuro.
La sonrisa de Petra murió una muerte rápida. Se quedó congelada observando la gran mancha de tinta con una mirada indescifrable. Lukas le siguió poco después, observándola con preocupación.
Jesse se detuvo a mirarlos, sus ojos saltando de uno al otro sin entender la importancia del lugar pero notando sus reacciones.
Axel no lo hizo, continuó sin notar el cambió: "He escuchado bastante sobre este lugar! Lo llaman El Bosque Oscuro. Está un poco apartado, pero hay muchas historias sobre el!"
Jesse intento llamar su atención discretamente, "hey, Axel—"
"Dicen que solía ser normal, había varios pueblos en el área, pero luego, BOOM! Todo se volvió raro y nadie sabe bien por qué—"
"…Axel." Intentó Lukas, con los mismos resultados.
"— Después de lo que ocurrió, todo se volvió terrorífico y muerto e infestado de monstruos. Y oí qué—"
"AXEL! Podrías callarte por un—!" El chico se detuvo en secó ante el grito de Petra, su expresión entré la furia y algo indescifrable. Parecía como sí estuviera atragantando con sus propias palabras mientras intentaba calmarse. "… Podríamos no hablar de ésto? Ese no— ese es un lugar al que nadie debería entrar."
Después de unos momentos de silencio, Jesse cambio el tema de forma no muy discreta.
Petra no presto mucha atención por el resto del tiempo, mientras los demás escogían el lugar al que iban a viajar— lejos del Bosque Oscuro.
